Estabilidad y seguridad para ocho barrios del macrodistrito San Antonio con ingeniería subterránea

En 2021 los vecinos de Antenas Entel, Valle Metropolitano, Ciudad del Niño, Valle de las Flores, Santa Rosa de Callapa, Amor de Dios, Valle de las Flores Sector B y Urbanización Cervecería, manifestaron a la Alcaldía paceña su preocupación ante señales de movimiento de suelos, con la preocupación del megadeslizamiento ocurrido diez años antes.

Personal técnico del Municipio realizó las mediciones del grado de movimiento y comenzó a diseñar un conjunto de obras tendientes a mitigar y estabilizar esa zona del macrodistrito que, este 22 de enero, fueron presentadas a los vecinos por el alcalde paceño Iván Arias.

La denominada superobra de mitigación y estabilización en el Distrito 16 de San Antonio, contempla la construcción de 115 pilotes de hasta 60 metros de profundidad y cuatro obras integrales destinadas a garantizar la seguridad de más de seis mil personas.

“El monitoreo determina que era un área de más de ocho hectáreas que se estaba desplazando en doble sentido. Una masa se desplazaba hacia el río Irpavi y otra se desplazaba hacia el río Kachuañajahuira”, rememoró el secretario municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades (SMRGV), Juan Pablo Palma.

La sobrecarga en la zona por el asentamiento de viviendas y el sistema de alcantarillado deficiente aumentaban la probabilidad de desastre.

Junto a los pilotes se desarrolló una galería filtrante de 368 metros que permite interceptar toda el agua acumulada en el sector para conducirla hacia la bóveda del río Kachuañajahuira.

“La bóveda, además de servirnos para conducir estas aguas y estabilizar y cuñar el sector, nos iba a servir de tubería de drenaje para evacuar las aguas que están a 500 metros de nosotros, a 60 metros de profundidad. Y se empieza a hacer igual, de manera manual, metro a metro, centímetro a centímetro. Se excavaba, retiraba el material, y se ponía un marco de callapo. Así hemos recorrido 368 metros, desde aquí hasta las banquinas de Cervecería”, explicó Palma.

La galería intercepta y extrae 100.000 litros de agua al día, el equivalente a 10 cisternas que antes se filtraban en el cerro y amenazaban con derribar las casas. Ahora, esa agua fluye de manera controlada, liberando la presión interna de la montaña.

El alcalde Arias llamó a esa galería de 360 metros como la “mina de agua” de la zona, cuya excavación tomó un año y medio.

“Me acuerdo que allá abajito nos agarramos de la mano, rezamos y juramos que no los íbamos a dejar solos, que íbamos a buscar el financiamiento y buscar plata de donde sea para esta obra”, expresó Arias antes de recorrer el interior de la galería filtrante.

A la canalización de los ríos Irpavi y Kachuañajahuira, que actúan como frenos en la base de la montaña, se sumó el descabezado del cerro, con el retiro de 5.000 volquetas de tierra para quitarle peso a la ladera.

Con ese conjunto de obras subterráneas de alta ingeniería se logró frenar el movimiento de tierras y con ello dar estabilidad y garantizar la seguridad de los vecinos.

«Ya no tenemos esa preocupación constante. Sentimos que por primera vez el cerro se ha quedado quieto», expresó el dirigente vecinal Arturo Zapata.