El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, atribuyó los últimos hechos de sangre registrados en San Matías a una “herencia maldita” de los 20 años de gobierno del MAS y sostuvo que el país fue “perforado por el narcotráfico”.
Durante una visita a Cochabamba, Oviedo sostuvo que la primera hipótesis apunta a una disputa local por el control de una ruta del narcotráfico hacia Brasil. La segunda, a un enfrentamiento entre las organizaciones criminales brasileñas Comando Vermelho y Primer Comando de la Capital (PCC).
“Esto tiene dos hipótesis: una disputa local por el control de la ruta roja del narcotráfico hacia Brasil o una disputa de los carteles narcoterroristas del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital”, declaró.
El ministro aseguró que el Gobierno ya recibió información de autoridades brasileñas sobre la situación en la frontera y anunció operativos conjuntos con la Policía Federal de Brasil, las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en los puntos considerados críticos de Santa Cruz.
“Vamos a hacer operaciones conjuntas en todos los puntos críticos que tenemos con la frontera del Brasil”, afirmó.
Oviedo también informó que solicitó al Ministerio de Defensa el despliegue de unidades militares en la zona fronteriza y recordó que el país se encuentra en estado de excepción.
Ante estos hechos, la diputada Lissa Claros, de Libre, pidió la destitución inmediata del ministro Oviedo y un cambio en la estrategia antidrogas.
“Lo primero, cambiar al ministro Oviedo, que es el primero que debería haber garantizado la seguridad. Lo segundo, dar un norte claro a la lucha contra los estupefacientes y combatir la corrupción”, indicó la legisladora en Radio Fides.
Claros responsabilizó al Gobierno por la inseguridad y la expansión del narcotráfico, sostuvo que distintas instituciones estatales se habrían convertido en “cómplices” de grupos vinculados al narcotráfico y cuestionó la ausencia de una política de seguridad.
//FUENTE: ANF//


