En política, y especialmente en Bolivia, las narrativas juegan un papel crucial al momento de repercutir en el imaginario colectivo, lamentablemente, las ideas complejas, no son de interés de las mayorías, a diferencia de los discursos y cuentos que son utilizados diariamente para polarizar a la población, buscando que los individuos se identifiquen con determinadas historias para colectivizarlos y manipularlos desde sus emociones.
Evo Morales y lo resabios del MAS conocen muy bien esta táctica, misma que practicaron por más de 20 años, y para nuestro pesar, con buenos resultados, y buscan una vez más hacer uso de esta herramienta para hacerse de una u otra manera con el poder el 2030, y de ser posible mucho antes.
La estrategia masista es sencilla, procurar desestabilizar el actual gobierno de Paz, con una presión constante a través de: bloqueos, marchas y conflictos, para capitalizar el descontento social, consecuencia de una crisis que fue erigida por Evo, Arce y todo aquel que simpatizó con sus gobiernos, para con ello lograr 3 objetivos clave para cimentar la vuelta al poder del Movimiento al Socialismo.
El primer objetivo es que la sociedad identifiqué a Paz como un gobierno de derecha y de ser posible como un gobierno liberal o neoliberal, el masismo sabe que la mejor manera de polarizar a la población es dividirla e indicarle un enemigo al cual enfrentar para unificar sus bases, por un lado, identificando a Paz como un gobierno de derecha, procura monopolizar a la izquierda y dar el mensaje que la crisis es consecuencia de un gobierno de derecha, por lo cual, la alternativa lógica es que la izquierda vuelva a gobernar, por otro lado, en caso de identificar a Paz como un gobierno liberal, buscar eliminar el riesgo que representa el “boom” del liberalismo con Milei en la Argentina y la apertura de la sociedad boliviana a esta ideología, la cual se vio materializada en los apoyo que logro en su precandidatura: Jaime Dunn.
El segundo objetivo es vender los gobiernos de Morales como sinónimo de estabilidad y desarrollo, no es casualidad que los seguidores de Evo y sus cuentas falsas publiquen de manera incasable eslóganes como: “Con Evo estábamos bien”, “Mientras Evo no gobierne seguirá la crisis” y un conjunto de mentiras para imprimir estas ideas, especialmente en la población menos preparada.
Y, por último, y en consonancia con el punto anterior, es dar a entender que Evo Morales es la única solución para todos los problemas del país y que su vuelta es absolutamente necesaria para sortear los males que nos aquejan.
Es imprescindible que el liberalismo entienda y se involucre en el debate narrativo, el cual se debe entender que es político y no así, académico, se debe simplificar las ideas de manera coherente y veraz para rebatir la falsa narrativa que se busca implantar desde el masismo, diciendo la verdad y repitiéndola las veces que sean necesarias rebatiremos esta falsa versión de la historia que nuestros rivales quieren imponer.
Las ideas fuerza a tomar en cuenta son simples, pero deben ser expuestas con fuerza: el gobierno de Paz no es de derecha y menos liberal, pudiendo ser considerado de centro izquierda o socialdemócrata, los gobiernos de Morales y Arce fueron despilfarro, corrupción e irresponsabilidad, y finalmente, Evo no es la solución, sino, el origen de los problemas modernos del país.
Debemos entender que lo que esta en juego, es la lucha por las ideas preponderantes durante el siguiente centenario de la nación y la posibilidad política de contar con un gobierno liberal que inicie un proceso de verdadero desarrollo u crecimiento en el corto, mediano y largo plazo.
Los liberales deben dejar de desentenderse de la política, pues, si los mejores no se involucran en la materia, nuestro destino será ser gobernado por lo peores nuevamente.
- ESTEBAN EDUARDO BURGOA CARDOZO
- Director Ejecutivo Generación Bicentenario
- *NdE: Los Textos Reproducidos En Este Espacio De Opinión Son De Absoluta Responsabilidad De Sus Autores Y No Comprometen La Línea Editorial Liberal Y Conservadora De VISOR21


