El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, intenta impedir el ingreso de una nueva ola de migratoria marroquí en la frontera de Ceuta y para ello apela al despliegue por mar y tierra de otros 45 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) para formar un frente de 225 efectivos en la ciudad costera, ubicada a orillas del estrecho de Gibraltar.
La medida deriva de la difusión masiva de mensajes en redes sociales como Facebook, Instagram o Tik Tok que promueven una «ofensiva» de inmigrantes desde la localidad fronteriza Fnideq (Castillejos) -como punto de partida- bajo el lema «al-hajma» (la embestida).
Según reporte de El Confidencial, el ministerio del Interior, a cargo de Fernando Grande-Marlaska, ya ordenó el reforzamiento de los tres equipos policiales procedentes de Sevilla, Madrid y Málaga que operan en Ceuta desde el pasado 30 de julio, cuando se produjo la avalancha migratoria de 72.000 ingresos irregulares. Mientras, la Armada atracó las fragatas Santa María y Navarra, en la bahía sur de la ciudad como parte del dispositivo extraordinario activado.
A las labores de seguridad también se unió la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. El ente dispuso de seis funcionarios para apoyar las labores de reseña y documentación e incluso rastreo de posibles antecedentes criminales o individuos vinculados a células yihadista.
Además, se ha activado un mecanismo de servicios extraordinarios (con retribuciones económicas complementarias) que permiten a los miembros de la UIP y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) con sede en Ceuta ampliar de manera voluntaria las horas de trabajo, lo que ha posibilitado una mayor presencia de la Policía Nacional en las calles de la Ciudad Autónoma de Ceuta.
Otra institución que presta servicios es la Guardia Civil. Este cuerpo cuenta con tres pelotones (60 agentes en total) de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) de Ceuta, dedicada a la vigilancia fronteriza mientras que, la Unidad de Seguridad Ciudadana de Ceuta recibió en las últimas horas a 160 guardias civiles y ocho buceadores procedentes de Andalucía.
En medio de sus disposiciones de seguridad ante el riesgo de una nueva ola marroquí, Sánchez embiste a Italia. El mandatario exhorta al país a rectificar sobre la activación de controles en la frontera y en los aeropuertos, a raíz de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta procedentes de Marruecos.
Su advertencia se basa en que la medida se adoptó sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos «espurios» que no se ajustan al Código de Fronteras Schengen e incluso, sostiene que Italia incumple el Reglamento de Dublín, cuyo marco establece los criterios y mecanismos para responder las solicitudes de protección internacional presentada en uno de los Estados miembros por un ciudadano de un tercer país o un apátrida.
De esa forma contiene la presión por el viaje del Felipe VI a Ceuta. Si bien desde que accedió al trono no ha viajado a ninguna de las dos ciudades autónomas españolas -Ceuta y a Melilla- esta vez asumió el compromiso de pisar la localidad cuando sea «oportuno» y cuente con la aprobación constitucional que requiere del Gobierno.
//FUENTE: PANAM POST//


