ENVIBOL, una empresa frágil como el vidrio

«Envibol es una empresa que registra varias peculiaridades, la que salta inmediatamente es el desplome entre sus ingresos operativos y sus utilidades operativas»

Me veo nuevamente obligado, por responsabilidad, a insistir en mi veredicto lapidario acerca de la fábrica de vidrios ENVIBOL. Hace 7 años escribí un artículo titulado “Envibol la empresa que nace muerta” [*1] donde señalaba cuestionamientos de fondo no solo a los procesos de contratación para su implementación sino también durante el inicio de operaciones. En resumen esa empresa nace por decreto no por un estudio detenido el año 2013, termina de implementarse recién en 2017 y desde ese entonces funciona al amparo de la oscuridad donde sus directores hablan de manera indistinta de ingresos, utilidades operativas y utilidades netas. Al día de hoy nadie se hace cargo de la inversión porque en algún punto ese capital se debe recuperar la pregunta es ¿nuestros nietos vivirán para verlo?

Tiempo después, Mauro Bettega, periodista uruguayo del Programa “Las Cosas en su Sitio” en Radio Rivadavia 690 AM [*2] allá por diciembre de 2019 se contactó con mi persona a raíz del artículo en cuestión y me sorprendió saber acerca de la naturaleza de la empresa uruguaya encargada de montar la fábrica ubicada en Zudañez, Chuquisaca. Financiamiento que llegaba desde la hermana república bolivariana de Venezuela, donde no solo el apoyo técnico fue una constante sino el intercambio de conocimiento donde empleados venezolanos trabajaron no solo en Uruguay sino también en Bolivia. Cabe aclarar que estos empleados nunca figuraron en las planillas de la empresa ¿por qué?

Consultando los datos de la OFEP [*3] se puede establecer claramente una verdad incómoda que contradice totalmente las declaraciones encendidas y alarmistas de María Galindo que tiene la certeza absoluta de que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira está saboteando las gloriosas empresas públicas para luego darse la vuelta y venderlas a precio de gallina muerta, si lo sé el eufemismo es accidental, a los grandes empresarios privados de este país en ese proceso demoníaco con esencia al azufre mismo del averno “la Privatización”.

Envibol es una empresa que registra varias peculiaridades, la que salta inmediatamente es el desplome entre sus ingresos operativos y sus utilidades operativas promedio anual entre 2015 y 2024. Estos van de USD 3.094.759,84 a USD 205.026,62 es decir solamente los gastos relacionados al proceso de producción absorben el 93,38% de los flujos de ingreso, esto no debería ser una novedad habida cuenta que expertos advertían del costo excesivo que representaba operar la fábrica con GLP (Gas Licuado de Petróleo) para ser más exactos USD 3,6 MM en los primeros años de implementación.

Pero el análisis no termina ahí, para llevar adelante este proyecto se recurrió a un préstamo de USD 39.177.759,19 provenientes de FINPRO (Fondo de Revolución Integral Productiva) administrado por el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) ambas entidades públicas. Tomando en cuenta una Utilidad Neta Promedio Anual de USD 255.350,65 tomaría al Estado Plurinacional recuperar el crédito alrededor de 153 años, sin tomar en cuenta los intereses. ¿Por qué debería importar este parámetro sobre la recuperación del capital?

Porque sencillamente esos recursos invertidos en ENVIBOL se traducen en otros proyectos no atendidos por ese tiempo, es decir el costo de oportunidad que se asume con el objetivo de lograr un beneficio mayor. En ese caso, cumplir con el pueblo chuquisaqueño y su compensación por la pérdida de un escaño parlamentario allá por el año 2013

Ahora, planteo la siguiente pregunta ¿Qué empresario privado quisiera hacerse de una empresa emplazada en el interior de Chuquisaca sin posibilidades de obtener fuentes alternativas de energía al GLP que en un escenario donde la producción nacional de gas natural se desploma obligaría a considerar la importación de este recurso en los próximos 3 años?

Exacto, me anticipo a su respuesta. Ah y si algún escéptico aún considera que esta información es tendenciosa y aún insuficiente para su exquisito intelecto, le recomiendo ver la tendencia de crecimiento anual de las utilidades operativas de ENVIBOL, no solo es negativa es escandalosamente alta, -327,24%.

Ese dinero hubiera estado mejor invertido en un DPF (Depósito a Plazo Fijo) a una tasa modesta del 5% anual. Solo haciendo eso, se puede eclipsar 12 años de esfuerzos por cambiar desde la retórica lo loca idea de que las fábricas se pueden hacer siempre cuando exista voluntad. ¿Y si los números no cuadran? No importa acaso es nuestro dinero.

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[1]     Agencia de Noticias FIDES, edición de 10 de mayo de 2018. Disponible en el vínculo: https://noticiasfides.com/opinion/envibol-la-empresa-que-nace-muerta

[2]     Disponible el programa en extenso en los siguientes vínculos:

Parte 1: https://on.soundcloud.com/C5EFMqQgd6jtjNKcHZ

Parte 2: https://on.soundcloud.com/5E84o4qMHQJDEQYwUy

[3]     Oficina Técnica para el Fortalecimiento de las Empresas Públicas, Estado Plurinacional de Bolivia

  • (*) LOS TEXTOS PUBLICADOS EN ESTE ESPACIO DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN SON DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES Y NO COMPROMETEN LA LÍNEA EDITORIAL LIBERAL Y CONSERVADORA DE VISOR21