En el mundo 200 millones sin comida

RODOLFO FAGGIONI

Las personas que en el mundo padecen  hambre aguda, han alcanzado un récord de casi 200 millones, con un aumento de 44 millones de personas más en un solo año. Crisis que el conflicto en Ucrania ha agravado con efectos devastadores en países ya en grave crisis alimentaria como Somalia, República Democrática del Congo y Madagascar.

La alarma la ha dado el Informe Anual de la Red Mundial contra la crisis alimentaria, igualmente la organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea, la FAO, el WFP (World Food Programme) y otras organizaciones gobernamentales y no gobernamentales.

En el mundo, en sólo doce meses, entró en hambre aguda una población igual a los habitantes que viven en Canadá, y hoy, a causa de los conflictos en curso, la situación ha empeorado aún más. La agencia de las Naciones Unidas ha pedido la reapertura de los puertos en Ucrania, en particular, la indicación es reabrir con urgencia los puertos en el área de Odessa, desbloqueando así esos puertos, actualmente estancados, que pronto podría llevar a muchos países al borde del abismo.

Los silos de Ucrania están llenos, los puertos sobre el Mar Negro están bloqueados dejando millones de toneladas de productos agrícolas encerrados en almacenes o en barcos que no pueden partir convirtiéndose, de este modo, en el emblema de la imposibilidad de poder detener este conflicto.  El mundo entero lo pide porque son centenares de millones de personas que están marchando hacia el hambre.

Si los puertos no abren, los agricultores ucranianos no tendrán un lugar dónde almacenar la próxima cosecha con el resultado que se perderán millones de toneladas de cereales, mientras el mundo implora ayuda. Esto debe empujarnos a un trabajo sin precedentes, particularmente en los países en vía de desarrollo, con una acción urgente y humanitaria. Lo que más preocupa son los escenarios futuros determinados por el conflicto russo-ucraniano. Rusia y Ucrania exportan más del 30% de cereales a nivel mundial y el 80% pasan por Odessa.

Los países que están enfrentando actualmente niveles de hambre aguda, son particularmente vulnerables a los riesgos creados por esta situación, debido a su alta dependencia de las importaciones de alimentos y productos agrícolas. Es inaceptable, por lo tanto, que una crisis internacional como ésta, apunte a las economías de los países subdesarrollados y ponga en dificultad a una parte del mundo y lo condene a una pobreza absoluta.

RODOLFO FAGGIONI

Periodista y Corresponsal en Italia. Miembro efectivo de Prensa Internacional

*NdE: Los textos reproducidos en este espacio de opinión son de absoluta responsabilidad de sus autores y no comprometen la línea editorial Liberal y Conservadora de VISOR21