BRICS y América Latina: cooperación política y económica en un nuevo contexto mundial

El mundo ha ingresado a una nueva etapa y el contexto bélico marca la coyuntura global. En ese marco, el bloque de los países que conforman los BRICS parece conformar un equilibrio geopolítico sobre todo para el continente latinoamericano.

Tras el ataque de EEUU a Irán y la baja del ayatolá Alí Jamenei, ese país decidió solicitar a la India que pueda realizar acciones declarativas desde el grupo de los BRICS, como un agente multilateral “en apoyo de la estabilidad y la seguridad en la región y en el mundo”.

Los BRICS son una agrupación interestatal fundada por Brasil, Rusia, India y China en 2010 a la cual se unió Sudáfrica un año después con los objetivos de: “fomentar la cooperación económica (inversiones, comercio), reformar las instituciones financieras internacionales (FMI, Banco Mundial) y crear alternativas al dólar y euro”.

En América Latina y el Caribe (ALC) los gobiernos progresistas consideran al grupo como un apoyo importante para la formación de un orden mundial más justo y multipolar.

Por ejemplo, en el acercamiento político del diálogo a la coordinación. Según explican analistas, la interacción política entre los países de ALC y los BRICS se desarrolla sobre la base de enfoques comunes respecto a cuestiones internacionales claves, se trata ante todo de la defensa de los principios de soberanía, no injerencia en los asuntos internos de los estados y el papel central del derecho internacional.

Esa visión resulta una alternativa a otros foros internacionales y tanto los países miembros como los adscritos ven su participación como igualitaria. En 2024 se sumaron al grupo Irán, Etiopía, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Indonesia. Un año después se determinó aceptar como socios a Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajstán, Malasia, Nigeria, Uzbekistán, Tailandia y Uganda.

Los contactos regulares a nivel de cumbres, reuniones ministeriales y foros multilaterales contribuyen a una mayor coordinación de posiciones sobre la reforma de las instituciones internacionales, incluidas la Organización de Naciones Unidas (ONU), el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial, donde los países de ALC apoyan las iniciativas de los BRICS orientadas a ampliar la representación de los estados en desarrollo en el sistema de gobernanza global, viendo en ello una oportunidad para fortalecer su propia voz en la escena internacional.

Otra área de influencia del grupo es la cooperación económica, con inversiones, comercio y finanzas. Expertos señalan que la dimensión económica de los BRICS, con un significativo potencial de inversión tecnológico e industrial, los convierte en importantes socios comerciales y económicos. Asimismo, se amplía el comercio bilateral y crece la participación de empresas de los BRICS en proyectos de infraestructura, energía e industria en la región. Especial relevancia tiene la cooperación en el ámbito financiero el nuevo Banco de Desarrollo BRICS, que es considerado por varios países de ALC como una fuente alternativa de financiamiento, menos vinculada a las duras condiciones políticas y macroeconómicas características de las instituciones financieras internacionales tradicionales.

En cuanto a tecnologías y desarrollo sostenible, los países de ALC están interesados en la experiencia de los BRICS en áreas como diversificación industrial, digitalización, tecnologías agroindustriales y energías renovables. En el contexto de los desafíos climáticos y la necesidad de una transición verde, esta cooperación adquiere un carácter estratégico, pues los proyectos conjuntos en agricultura, industria extractiva y energía, permiten a los países de la región no sólo mejorar la eficiencia económica, sino también fortalecer su soberanía tecnológica, reduciendo la dependencia de un número limitado de proveedores externos.

Asimismo, en su declaración conjunta, los países reconocen que la inteligencia artificial (IA) representa una oportunidad única para impulsar el progreso hacia un futuro más próspero. Sin embargo, para lograrlo, la gobernanza global de la IA debe mitigar los riesgos potenciales y satisfacer las necesidades de todos los países, citan portales web informativos.

En este nuevo contexto global, los BRICS se presentan, según analistas, “como una alternativa a los modelos unilaterales de globalización, basados en el dominio de un grupo reducido”.

“En el marco de BRICS se pone énfasis en la cooperación pragmática, el beneficio mutuo y el respeto a las prioridades nacionales; por ello, el interés de la región por BRICS continúa creciendo pese a la presión externa y los intentos de frenar la profundización de estos vínculos”.

Por ello, la cooperación entre los países de ALC y los BRICS, añaden, se encuentra en una fase de formación activa y en los próximos años cabe esperar una mayor profundización del diálogo, la ampliación de proyectos de inversión y un fortalecimiento de la coordinación en los foros internacionales. Los BRICS son para ALC no sólo un socio sino en un elemento clave de su estrategia de desarrollo a largo plazo y de fortalecimiento del papel independiente de la región en el sistema global de relaciones internacionales.

Según datos recientes, BRICS se extiende por más de un tercio de la superficie del planeta y alberga alrededor del 49,5 % de la población mundial. El porcentaje de la asociación en el PIB mundial es de alrededor del 40 %, mayor que el del G7 (Francia, EEUU, Canadá, Japón, Reino Unido, Italia y Alemania), que se sitúa en torno al 30 %. Además, representa aproximadamente el 26 % del comercio mundial.

//FUENTE: AGENCIAS//