Ante las interpretaciones presentadas por el ejecutivo edil en pasadas horas, sobre presuntas irregularidades en la contratación de personal en la Alcaldía de La Paz desde 2022, la oficina del exalcalde Iván Arias Durán, calificó esos señalamientos como “técnicamente imposibles” y una forma de difamación propia de la militancia del MAS.
Mediante un comunicado, el despacho de Arias decide “romper el silencio” de estos casi dos meses, por las constantes declaraciones de César Dockweiler y su personal, que tratan de hallar irregularidades en la gestión que acuñó el lema de “La Paz en paz”, todo con fines políticos, como las recientes denuncias sobre supuestos ítems «fantasmas”.
“La actual gestión municipal ha optado por la difamación antes que la verdad, difundiendo acusaciones falsas que desconocen deliberadamente los sistemas de control y transparencia implementados durante nuestra administración. A la población paceña le decimos con absoluta claridad: durante nuestra gestión era técnicamente imposible la existencia de «ítems fantasmas». Cada contratación, cada asistencia y cada pago estaban sujetos a controles digitales, biométricos, presupuestarios y administrativos que dejaban una trazabilidad completa. Nadie podía cobrar sin trabajar”, señala la nota.
El lunes, Dockweiler expuso cuadros en los que dijo haber hallado “163 objetos sospechosos sin identificar” y citó pagos de sueldos de Bs 4 mil desde 2022, que con una simple operación matemática multiplican hasta los Bs 20 millones, que según dijo, son “equivales al equipamiento del hospital de San Antonio o a seis meses de funcionamiento del servicio PumaKatari”.
La oficina de gestión de Iván Arias deploró esas declaraciones alarmistas y carentes de sustento técnico.
“Quien acusa tiene la obligación de demostrar sus afirmaciones. Las campañas de difamación no reemplazan las pruebas ni la verdad. Los paceños merecen una gestión que resuelva problemas, no una administración dedicada a fabricar escándalos para distraer a la opinión pública”, añade.
Sobre los procesos de control de personal, el comunicado explica que se realizaron contrataciones mediante los sistemas CEBRA y POSTULA YA, con validación de perfil, presupuesto y autorizaciones digitales. Se aplicó el control biométrico obligatorio, vinculado directamente al pago de salarios, con una triple verificación de asistencia: biometría, control de personal y supervisión del jefe inmediato.
Asimismo, todos esos registros digitales son auditables, con planillas, expedientes y pagos respaldados electrónicamente.
Sobre los supuestos ítems «fantasmas”, la oficina de gestión aclara que existen casos de servidores públicos declarados en comisión o con exención de marcado, que son figuras plenamente reconocidas por la normativa interna vigente debido a la naturaleza de sus funciones. “No marcar un reloj biométrico jamás significó no trabajar”.
Arias ya había anticipado que la nueva administración municipal iba a actuar de forma política, dados sus antecedentes como militantes y funcionarios del MAS, tratando de buscar manchas en una gestión que se caracterizó por su transparencia y que dejó la Alcaldía en mayo sin ninguna denuncia por corrupción.


