En el Foro Internacional «Desenmascaremos el Atractivo de los Productos de Tabaco y Nicotina», especialistas de América Latina, la OPS/OMS, el Ministerio de Salud y Deportes, la Sociedad de Cancerología y la Fundación Bolivia Saludable coincidieron en que el país debe acelerar la regulación de los productos emergentes y fortalecer la implementación de la Ley N.º 1280 para proteger a las nuevas generaciones.
La creciente expansión de los cigarrillos electrónicos, los productos de tabaco calentado y las bolsitas de nicotina, promovidos mediante estrategias de mercadeo dirigidas a jóvenes, encendió las alertas durante el Foro Internacional «Desenmascaremos el Atractivo de los Productos de Tabaco y Nicotina», organizado por la Fundación Bolivia Saludable. El encuentro reunió a expertos nacionales e internacionales que hicieron un llamado a fortalecer las políticas públicas de control del tabaco y la nicotina para evitar que una nueva generación caiga en la adicción.
El foro que se llevó adelante en la ciudad Santa Cruz, contó con la participación de Andrea Herrera, consultora legal para América Latina de Campaign for Tobacco-Free Kids; Inti Barrientos, investigador del Proyecto REMAP; la Dra. Miriam de la Cruz, representante del Ministerio de Salud y Deportes, Dra Míriam de la Cruz; la Dra. Noelia Villalba, consultora nacional para Enfermedades No Transmisibles de la OPS/OMS Bolivia; el Dr. Vladimir Roca Calderón, miembro de la Sociedad de Cancerología; además del equipo técnico de la Fundación Bolivia Saludable, quienes analizaron los desafíos que enfrenta Bolivia frente a la rápida expansión de los productos emergentes de tabaco y nicotina.
Durante la inauguración, la directora ejecutiva de la Fundación Bolivia Saludable, Karina Garrón, advirtió que la industria tabacalera ha transformado su estrategia para captar nuevos consumidores.
«El tabaco ya no se presenta únicamente como un cigarrillo. Hoy llega disfrazado de sabores dulces, empaques llamativos, dispositivos tecnológicos y campañas digitales diseñadas para atraer a niñas, niños y adolescentes. Desenmascarar estas estrategias significa proteger el derecho de las nuevas generaciones a crecer libres de la adicción a la nicotina.»
Garrón destacó que Bolivia cuenta con la Ley N.º 1280 de Prevención y Control al Consumo de los Productos de Tabaco y con su reglamentación parcial mediante el Decreto Supremo N.º 4972; sin embargo, señaló que aún existen importantes desafíos para desarrollar plenamente la normativa en aspectos relacionados con los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado, las bolsitas de nicotina, la publicidad, la promoción y el patrocinio de estos productos.
«La legislación boliviana reconoce la necesidad de regular todo producto de tabaco y nicotina, pero mientras la reglamentación avanza lentamente, la industria continúa innovando y expandiendo su mercado, especialmente entre adolescentes y jóvenes.»

Uno de los principales aportes del encuentro fue la presentación de experiencias internacionales y evidencia científica que demuestra que los cigarrillos electrónicos y otros productos emergentes no son una alternativa inocua y representan un desafío creciente para la salud pública. Los especialistas coincidieron en que estos productos generan dependencia a la nicotina, favorecen el inicio del consumo y requieren una regulación integral conforme a los lineamientos del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT).
Asimismo, se destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre el Estado, la academia, las organizaciones de la sociedad civil y los organismos internacionales para desarrollar políticas públicas basadas en evidencia que protejan especialmente a niñas, niños y adolescentes frente a las nuevas estrategias comerciales de la industria.
La Fundación Bolivia Saludable recordó que el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte. Cada año fallecen más de 7 millones de personas en el mundo por causas relacionadas con el consumo de tabaco, mientras que en Bolivia se registran aproximadamente 4.600 muertes anuales, equivalente a 11 fallecimientos por día, de los cuales alrededor de tres corresponden a personas no fumadoras expuestas al humo de tabaco.
El Foro Internacional concluyó con un llamado a las autoridades nacionales para fortalecer la implementación de la Ley N.º 1280, avanzar en la regulación de todos los productos de tabaco y nicotina, reforzar la protección de los espacios libres de humo y vapeo, restringir la publicidad dirigida a menores de edad y consolidar acciones de prevención que permitan proteger la salud de la población boliviana.
«Desenmascarar el atractivo de estos productos es una responsabilidad compartida. Requiere un Estado con normas sólidas, instituciones comprometidas, familias informadas y una sociedad que priorice la salud por encima de los intereses de la industria tabacalera», concluyó.
El Foro Internacional dejó un mensaje claro: la industria cambia sus productos y sus estrategias, pero los riesgos para la salud permanecen. Proteger a la niñez y la juventud exige decisiones firmes, regulación efectiva y una sociedad informada que no permita que el atractivo del marketing se imponga sobre el derecho a la salud.
//FUENTE:FUNDACIÓN BOLIVIA SALUDABLE//


