Asamblea Legislativa no censuró al ministro de Hidrocarburos

La Asamblea Legislativa Plurinacional no logró censurar al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, por los contratos de importación de crudo de petróleo que fueron observados por cuatro senadores de oposición y oficialismo, aunque el debate se centró en la calidad de la denominada «gasolina basura».

Con 84 votos por el orden del día puro y simple, el ministro evitó la censura y destitución que habían planteado los senadores interpelantes de alianza Libre, Tomasa Yarhui y José Sánchez, además de Yasmin Estívariz y Bertha Gutiérrez del Partido Demócrata Cristiano (PDC).

La interpelación inició pasado el mediodía con varios y extensos cuartos intermedios dictados por el vicepresidente. Solo para definir la aplicación del artículo 158, parágrafo 18 de la Constitución Política del Estado (CPE) y del art. 149 del Reglamento de la Cámara de Diputados, se demoró más de una hora y media de debate por la figura de los dos tercios para la censura de la autoridad del Ejecutivo.

Al final, se determinó aplicar ambas normativas que señalan que la censura se debe activar con dos tercios de los miembros de la Asamblea Legislativa; es decir, los 130 diputados y 36 senadores. La votación concluyó a las 0:45 horas, con 84 votos por el orden del día simple y 58  votos por el orden del día motivado con censura, así como 5 abstenciones de un total de 147 asambleístas presentes.

Durante su intervención, Medinaceli rechazó las denuncias de corrupción en su contra. “No acepto la acusación de corrupción. Yo nunca he participado en actos de corrupción y de hecho no tengo nada que ocultar. Por eso estoy acá, justamente, porque estoy abierto a cualquier diálogo constructivo”, dijo.

Los diputados que votaron por la censura coincidieron en acusar a Medinaceli por la mala calidad del combustible, gasolina y diésel, que dañó miles de vehículos a nivel nacional, aunque ese tema no era la motivación del acto interpelatorio. Asimismo, se cuestionó que el ministro no haya llevado los contratos ni adendas cuestionados, ni haya contestado a las 15 preguntas de los senadores interpelantes.

Asimismo, varios legisladores cuestionaron el desarrollo de la sesión, por los errores cometidos desde la directiva y el propio presidente nato de la Asamblea. La diputada de alianza Unidad, María José Soruco, por ejemplo, detalló los errores como haber convocado a interpelación por un tema y debatir otro, así como las extensas interrupciones en vez de trabajar por tiempo y materia, así como la poca capacidad de generar consensos con las jefaturas de bancada.

MEDINACELI

El ministro se refirió a los procesos de contratación y explicó que estos se realizaron mediante convocatorias públicas e invitaciones a múltiples proveedores en dos procesos: “Proceso 1 (octubre de 2025): iniciado antes del cambio de gestión que derivó en la firma de contratos, debido a la necesidad urgente de abastecer de combustibles al país. Proceso 2 (diciembre de 2025): generó cuestionamientos públicos; sin embargo, no se suscribió ningún contrato, por lo que no existe daño económico al Estado”.

Sobre la llamada “gasolina basura”, Medinaceli explicó que “el control de calidad de los combustibles importados se rige por el Decreto Supremo 4718 de 2022 y la Resolución Administrativa 10/2025 de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) como entidad encargada de regular, fiscalizar y supervisar todas las actividades relacionadas con la calidad de los carburantes, desde la importación hasta la comercialización. Asimismo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) exige certificados internacionales de calidad a sus proveedores, mientras que empresas inspectoras independientes como Intertek y Camin Cargo Control realizan controles en origen”.

Tras su participación en el hemiciclo, Medinaceli agregó ante la prensa de cobertura, que el Ministerio de Hidrocarburos solo es un «supervisor» y no interviene en la parte operativa de la cadena de producción y distribución de carburantes.

“Si bien el Ministerio es la cabeza del sector, no es la parte operativa. En el organigrama está el Ministerio, YPFB y ANH, el brazo operativo de todo esto es YPFB. Entonces el ministerio es una suerte de interlocutor de la información con la sociedad civil, el ejecutivo, con ustedes (prensa), y supervisor de todo lo que hace. En la calidad de supervisores, nosotros solicitamos información y la transmitimos”, añadió.