Las sonrisas y la alegría que marcaron la mañana del primer día de marzo en Tirma, en el macrodistrito de Zongo, anunciaban que no era una jornada cualquiera. El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz entregaba un puente colgante vehicular que promete transformar la vida de la región, fortaleciendo el desarrollo social y económico de las comunidades del Distrito 23.
La celebración tenía el color y la calidez de la tierra tropical: un arco de globos daba la bienvenida al nuevo paso colgante hecho de madera, guirnaldas tejidas con flores, limas y cacao perfumaban el ambiente, mientras la música autóctona marcaba el ritmo de la fiesta. La hermandad paceña se hizo presente con la presencia de comunidades vecinas como Perolani, donde la población recibió a las autoridades con los brazos abiertos y el entusiasmo de quien ve concretarse un anhelo largamente esperado.
El reloj marcaba las 10 en punto llegó el momento más simbólico: el corte de cinta. Mientras los cántaros de cerveza se rompían como augurio de prosperidad, el primer cruce oficial del puente se realizaba. La infraestructura une a Apana, Tirma, Cielo Jahuira y Huayrapata, articulando el valle con el trópico de Zongo y acercando territorios que durante años permanecieron separados por el río y la dificultad del acceso.
Durante el acto, el secretario ejecutivo municipal, José Carlos Campero, destacó que la obra representa mucho más que infraestructura pues, durante años, el cruce del río implicaba riesgo, aislamiento y obstáculos para productores y familias.
«La emoción compartida por la población, resumía el significado de la jornada con una consigna que retumbó entre aplausos: “Palabra empeñada, palabra cumplida”.
“Yo quiero decirles, hoy no solamente estamos entregando un puente, estamos entregando integración, desarrollo y esperanza para nuestras comunidades. Durante años han sufrido, han mancomunado y el cruzar este río significaba riesgo, aislamiento y dificultades para nuestros productores y familias. Hoy esto cambia”, decía Campero mientras la alegría rebasaba el macrodistrito.
Compromiso cumplido: unión por el bien común
La entrega del puente representa integración, pero también esperanza concreta. Hoy, la estructura, más que madera y cables, se convierte en una puerta abierta al progreso, facilitando el traslado de productos, el acceso seguro de estudiantes a sus unidades educativas y el reencuentro cotidiano entre comunidades vecinas.
La obra demandó una inversión de 997.334 bolivianos y fue resultado del trabajo conjunto entre autoridades y población. El subalcalde de Zongo, Alan Laura, resaltó ese esfuerzo colectivo y definió la jornada como histórica para la región, recordando que el puente fue durante mucho tiempo un sueño compartido por generaciones. “Hoy es un día histórico, hemos anhelado mucho tiempo este puente colgante, hermanos”, indicó.
Construcción del proyecto
El puente vehicular forma parte de un proyecto planificado a través de POAs durante ocho años, consolidado finalmente mediante el trabajo mancomunado entre el Gobierno Municipal y las comunidades.
La estructura cuenta con dos torres principales con puntos de anclaje, un sistema de cables metálicos de 1,5 pulgadas de diámetro, maderas y pendolones metálicos de sujeción. Con casi 64 metros de longitud y una capacidad máxima de cuatro toneladas, la obra se levanta ahora como un símbolo tangible de integración territorial y de futuro compartido para Zongo.
//FUENTE: AMUN//


