La organización política Unidad Nacional fijó oficialmente su hoja de ruta para el periodo 2026-2027, estableciendo como pilares estratégicos de su gestión contribuir a la superación del modelo de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), la lucha frontal contra la corrupción y la formulación de propuestas concretas para resolver la crisis económica que impacta a las familias bolivianas.
Las prioridades se priorizaron en un encuentro llevado a cabo en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, con la presencia de su líder, Samuel Doria Medina; la presidenta del partido, Elizabeth Reyes; el secretario ejecutivo, Roberto Moscoso; y la bancada de representantes de Alianza Unidad en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Ante el desgaste manifestado tras dos décadas del modelo vigente, la dirigencia de Unidad Nacional reafirmó que la construcción de una alternativa para el país requiere sustentarse en la transparencia de la gestión pública, la ética en la función política y el respeto a la institucionalidad democrática.
Durante la jornada, Samuel Doria Medina enfatizó el enfoque transformador de la organización: «No queremos simplemente reemplazar a quienes gobiernan. Queremos reemplazar la forma de gobernar. Y para eso necesitamos un país que confíe nuevamente en sus instituciones.»
Por su parte, Elizabeth Reyes subrayó la cohesión interna de la fuerza política frente a los próximos retos del país: «Nuestra cohesión es nuestra mayor fortaleza. No nos dividimos por intereses personales; nos mantenemos unidos porque tenemos una cita con el futuro de este país.»
Con un respaldo electoral cercano al millón de votos, Unidad Nacional ratificó que continuará ejerciendo un rol activo, constructivo y de fiscalización en el escenario político boliviano.


