No es novedad encontrar este tipo de casos, pues el ejercicio de la dirigencia sindical en Bolivia se convirtió en una forma de vivir sin trabajar. En Santa Cruz, un dirigente declarado en comisión hace ocho años, que no marca tarjeta de ingreso ni salida y que percibe un salario de Bs 10 mil mensuales, reconoció que tiene familiares en el sector salud, que fueron puestos como cuota política.
“¿Quién no tiene familiares? Yo tengo cuatro hijos trabajando y no los he metido yo, los han metido las autoridades, porque han hecho campaña para las autoridades que han estado en su momento”, dijo Robert “Pimpo” Hurtado, actual secretario de la Federación de Trabajadores de Salud en Santa Cruz.
Su nombre se hizo conocido esta semana, luego que el alcalde de la capital, Manuel “Mamen” Saavedra advirtiera con aplicar la desvinculación laboral para el personal administrativo de salud que continúe acatando un paro de 72 horas que, para el Municipio cruceño, es injustificado e ilegal.
Hurtado salió a desafiar al alcalde y dijo que se defenderá el derecho a la huelga, además de denunciar acoso contra su persona, porque el alcalde fue electo para “fiscalizar obras” y no para “perseguir a los dirigentes”.
El sector salud efectuó un paro por el incumplimiento de pago de salarios y del bono de vacunación. Sin embargo, desde la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra se aclaró que ambos desembolsos ya fueron efectuados y, por tanto, dejar sin atención a los pacientes era un acto ilegal.
Sobre Hurtado, el concejal José Hugo Antelo reveló que el dirigente trabaja hace más de 40 años como técnico en Rayos X y actualmente percibe Bs 10 mil de salario mensual “sin haber sacado ni una sola radiografía”.
“Vamos a mostrar toda la prueba pertinente. Hay información pública que vamos a ir revelando para que la población conozca quiénes son los familiares y en qué hospitales trabajan”, anunció el concejal.
El caso llegó hasta la Gobernación departamental. El gobernador Juan Pablo Velasco lamentó este tipo de hechos y explicó que los ingresos para los dirigentes sindicales salen del Tesoro General de la Nación, pero son cubiertos por cada administración departamental.
«¿Adivina quién paga este despropósito? Santa Cruz. Así funciona esto: cargos fantasmas, plata que se va y nadie rinde cuentas, un sistema de salud deteriorado. Lo vamos a cambiar», escribió el gobernador cruceño en sus redes sociales.
Tras una inspección realizada este jueves en los centros médicos de la capital cruceña por parte de Recursos Humanos del Municipio, se detectó once personas que no asistieron a sus fuentes laborales. Con el informe respectivo se procederá a la desvinculación y posterior convocatoria abierta para cubrir esos puestos, se anunció. En tanto, “Pimpo” Hurtado ya dijo que se presentarán los descargos correspondientes para justificar esas faltas, como el “derecho del ejercicio sindical”.


