El exministro de Defensa, Carlos Sánchez Berezaín, quien fue beneficiado con la reciente declaratoria de nulidad del juicio de responsabilidades por los hechos de “octubre negro”, dijo que ese fallo abre la posibilidad de retomar la investigación para establecer las verdaeras responsabilidades de la convulsión política y social de 2003.
“Este recurso nos permite continuar con la investigación. No es un fallo que favorece la impunidad sino que va contra la impunidad de los asaltantes, bloqueadores, terroristas que dispararon contra las Fuerzas Armadas y el pueblo, y que tomó el poder para entregarlo a las dictaduras de Cuba y Venezuela”, declaró Sánchez Berzaín a Correo del Sur Radio.
El abogado y experimentado político, conocido como “Zorro”, reiteró que los hechos de 2003 obedecieron a un golpe y derrocamiento contra un gobierno constitucional, mediante una estrategia aplicada por el eje del socialismo del siglo XXI, con la colaboración de los entonces dirigentes campesinos Felipe Quispe “El Mallku” y Evo Morales, pero también la complicidad de Carlos Mesa, quien fuera vicepresidente de la República ese año.
El “Zorro” afirmó que la reciente resolución de la Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, abre un proceso de descubrimiento de la verdad, en el que se debe incluir a todos los dirigentes que fueron beneficiados por Mesa con una amnistía presidencial, luego que éste asumiera la sucesión constitucional tras la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
En ese contexto, el entrevistado afirmó que la también llamada “guerra del gas” solo fue una narrativa creada para deslegitimar al gobierno de Sánchez de Lozada, cuando los generadores de la violencia fueron Quispe, Morales y otros dirigentes de El Alto y el altiplano.
Sánchez Berzaín recordó que si bien “El Mallku” ya falleció, dejó un libro de autoría propia en el que confiesa que durante las jornadas de septiembre y octubre de 2003, había la intención de asesinar a un ministro de Estado, en referencia a él, y una serie de atentados contra la población, para generar muertes.
“Octubre negro” concluyó con 60 personas muertas y unos 300 heridos, sobre todo en la ciudad de El Alto, por la represión policial y militar que buscaba desbloquear el paso de combustibles a la sede de gobierno.
Consultado sobre su retorno al país, luego de 23 años de radicar en Estados Unidos, Sánchez Berzaín aseguró que lo hará “cuando vuela la Republica y se anule el Estado Plurinacional”.


