«Su modus operandi es simple, no defiende al pueblo y mucho menos a Bolivia, sino a intereses políticos de extrema izquierda»
La Central Obrera Boliviana (COB), fiel a su actitud antipatriótica histórica, ha decidido iniciar un paro indefinido en contra del gobierno, hasta que este cumpla ciertas demandas. Entre las mismas, encontramos el ridículo pedido de incrementar los salarios, algo insulso y que va en contra de la economía, el desarrollo y la estabilidad de Bolivia. Por si este sindicato no se ha dado cuenta, atravesamos una grave crisis económica y pedidos como estos no hacen más que debilitar a toda Bolivia.
Que la COB atente contra la democracia y Bolivia no es algo nuevo, es más, siempre ha sido su actitud y puedo afirmar con certeza que parte del estancamiento, pobreza y caos que siempre ha acechado a nuestro país, es culpa de la COB.
Su modus operandi es simple, no defiende al pueblo y mucho menos a Bolivia, sino a intereses políticos de extrema izquierda. En caso de que un gobierno no les cumpla sus caprichos, salen a protestar y generar caos en el país; a través de esto se mete presión al gobierno de turno y logran sus cometidos. Esto en un país como Bolivia, donde el Estado es fallido y donde no existe orden, se traduce en que la COB y otras organizaciones tienen la libertad plena de destruir Bolivia y amedrentar a la ciudadanía.
Lo dije en artículos previos y lo digo ahora, es necesario un nuevo Estado en Bolivia, uno que garantice la instauración del orden y la seguridad. Uno que castigue con la dureza de la ley al terrorismo y que, si bien deba dialogar y concertar con múltiples sectores, en caso de que las protestas sean violentas y perjudiquen al desarrollo de Bolivia, sancione ejemplarmente a los anarquistas. Lo que más necesita nuestro país es orden; sin orden no hay progreso ni estabilidad.
En las siguientes semanas no me sorprendería que la COB junto con otras organizaciones que por años se han visto favorecidas por el MAS, busquen convulsionar el país y poner al gobierno contra las cuerdas. Lo más probable es que el presidente ceda ante las demandas de estos grupos, con tal de no generar más convulsiones; empero, esto es lo peor que puede hacer, ceder a chantajes no es una opción, peor en una época donde se debe mostrar firmeza y carácter.
El progreso de Bolivia solo vendrá cuando sean identificados los problemas estructurales que más nos perjudican como país. Uno de esos es, sin dudas, la falta de orden y para acabar con esta situación de una vez por todas, se debe identificar cuáles son los sectores que tienen a Bolivia “secuestrada” y a la ciudadanía amedrentada. El sector que históricamente más ha perjudicado al desarrollo de Bolivia y ha generado que vivamos en “tierra de nadie” es, sin dudas, la COB, por lo que es necesario, por el bien de Bolivia, que esta organización deje de existir.
Solo en un país sin orden como el nuestro se ve que las protestas implementen métodos terroristas. Cercos de ciudades, dinamitas y violencia son comunes en las movilizaciones, algo que no se puede permitir; el Estado debe garantizar paz y seguridad a la ciudadanía. Queda claro que la solución para esto es bastante compleja, pues implica un nuevo Estado, una nueva CPE y nuevas leyes que logren hacer respetar el orden en Bolivia, pero que también sancionen ejemplarmente a los que atentan contra de su desarrollo. Después de todo, cuando se habla de las protestas de la COB no solo se habla de protestas sindicales, sino de protestas terroristas.
Las próximas semanas serán complejas, pero cada día se evidencia más la necesidad de orden en nuestro país y también de que sectores como la COB dejen de existir y pasen a ser reemplazados por organizaciones que no tengan una agenda política, sino una agenda patriótica y aporten al país. La COB ha extorsionado por décadas a toda la ciudadanía y estoy seguro de que su disolución permitirá que los bolivianos vivan con seguridad, tranquilidad, libertad y paz.
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