Tras la aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) en la Cámara de Diputados, el líder político Samuel Doria Medina advirtió que la norma solo hereda la continuidad de los gobiernos del MAS y no da cambios sustanciales para afrontar la crisis económica que vive Bolivia.
Doria Medina calificó el PGE reformulado como centralista y que no realiza cortes al gasto público, pese a las sugerencias que se manifestaron al actual Gobierno, en especial a la cartera de Economía.
Este el post del jefe de la alianza Unidad sobre el nuevo PGE:
«Había mucho por mejorar en el presupuesto 2026. En lugar de escuchar las sugerencias que se le hicieron, el gobierno prefirió aprobar lo que había preparado, que es insuficiente en todas las áreas: no cambia la situación gravemente deficitaria del Estado, no corta el gasto burocrático incompatible con una crisis como la que vivimos y tampoco toca las empresas inservibles ni la distribución centralista de los ingresos.
Con la aprobación de este presupuesto, el gobierno definió cuál será su perfil histórico. No será como el último gobierno de Paz Estenssoro (1985-1989), que cambió inercias muy antiguas, sino que será como el último gobierno de Banzer (1997-2002) que se contentó con mantenerse a flote en medio de una crisis económica.
La identidad no se define por lo que se dice, sino por lo que se hace o se deja de hacer»


