Habitantes de la ciudad de La Paz corren este lunes con el alto costo que implica ser sede de Gobierno. Muchos paceños tuvieron que huir de explosivos y petardos con los que, de forma agresiva, protestan dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones sociales que marchan contra el Decreto Supremo 5503.
Una densa cortina de humo cubre las céntricas arterias paceñas donde, uno tras otro, explotan los cachorros de dinamita que dañan el ornato público perforando la capa asfáltica que cuesta a cada uno de los paceños el pago de sus impuestos.
Más temprano, campesinos denominados “Ponchos Rojos”, con acciones sumamente violentas, agarraron a chicotazos, escupieron e insultaron a los transeúntes que sólo solicitaban respetar la ciudad de la agresividad con la que están acostumbrados a movilizarse.
El alcalde Iván Arias acudió a primeras horas de este lunes a dar encuentro a los marchistas con una bandera de paz hasta la avenida Naciones Unidas, solicitando a los movilizados respetar la ciudad y no dañar el ornato público ni agredir a quienes habitan La Paz.
Sin embargo, la respuesta inicial fue también de agresión y confrontación lanzando coca masticada, piedras e insultos a la primera autoridad municipal que sólo demandaba el respeto a la ciudad.
“Además de causar temor, los explosivos pueden dañar las bóvedas y canales de los ríos sobre los cuales está construida la ciudad, pedimos por favor no detonar explosivos”, solicitaba el Alcalde a los manifestantes.
El Decreto Supremo 2888 del 1 de septiembre de 2016 prohíbe el uso, tenencia y porte de explosivos en manifestaciones públicas, movilizaciones sociales, marchas, huelgas y mítines en áreas urbanas y rurales por implicar un peligro común para la vida, la integridad física y la propiedad privada y pública.
La Policía Boliviana responde con agentes químicos para poder restablecer el orden y la seguridad de quienes trabajan y circulan en el centro paceño donde se respira temor por los explosivos, y gases lacrimógenos.
Este lunes, la marcha denominada “Bolivia no se vende” convocada por la COB arribó a La Paz luego de tres días de caminada desde Calamarca. Ellos demandan la abrogación del Decreto Supremo 5503.
Arias, en contacto con los medios relató ese momento. “Luego de hablar con los dirigentes, nos quedamos ahí con la bandera blanca y de La Paz, pero los grupos violentos se impusieron, rompieron las dos banderas y nos sacaron a pedradas y palazos”.
Remarcó que él junto a funcionarios ediles no llegaron al lugar a provocar, sino a exhortarles que no usen cachorros de dinamita en la ciudad.
//FUENTE: AMUN//


