Justiniano a Lara: Deje la calumnia y deje de distraer con tiktoks

En medio de acusaciones sin pruebas y filtraciones mediáticas, el vicepresidente Edmand Lara ha desatado una controversia que pone en tela de juicio la lucha institucional contra el narcotráfico. El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, ha respondido con claridad, reafirmando su compromiso con la ética y la transparencia, y exigiendo que el debate regrese al ámbito de la ley y la responsabilidad pública.

Durante los últimos días, Lara ha hecho acusaciones hacia miembros del Gobierno, sin presentar evidencia concreta. En respuesta, Justiniano desmintió las insinuaciones sobre la vinculación de personal de la Policía con el narcotráfico, subrayando que «la Policía Boliviana no es un botín político». En este sentido, se ha enfatizado que no se aceptan presiones ni recomendaciones para cargos policiales, independientemente de su procedencia.

«Involucrar a la familia cuando faltan pruebas es cruzar una línea inaceptable», afirmó el viceministro que fue aludido por Lara en un clip de TikTok de tener familiares vinculados a clanes de narcotráfico. En este contexto, exige al vicepresidente optar por una de dos vías: presentar pruebas formales ante el Ministerio Público o enfrentar las consecuencias legales por calumnias.

“Lo que el vicepresidente hace es distraer: cuando no tiene pruebas, cambia de tema; cuando se queda sin argumentos, ataca a la familia”, señaló Justiniano.

Si bien la lucha contra el narcotráfico es un tema delicado y de alta relevancia, el uso de tácticas mediáticas y ataques personales solo erosiona la credibilidad de la administración pública. Los llamados a la transparencia y a la rendición de cuentas son esenciales; sin embargo, deben basarse en hechos y no en especulaciones, añadió.

“La lucha contra el narcotráfico no se hace con tiktoks, se hace con instituciones fuertes”, señaló Justiniano, subrayando la necesidad de mantener el debate en el terreno legal y no en el rumor.

El reciente cruce de acusaciones entre ambos funcionarios de Gobierno refleja la tensión existente en torno al manejo de la Policía y la lucha contra el narcotráfico en Bolivia.