El Ministerio de Gobierno, mediante un comunicado, informó que dos efectivos policiales de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR), fueron enviados a proceso disciplinario, luego que se difundiera un video en el que dejan circular a Evo Morales por un puesto de control en Chimoré, pese a la orden de aprehensión que pesa sobre el jefe cocalero.
Fue el propio Morales quien difundió en sus redes sociales, un video titulado “recorriendo el trópico de Cochabamba”, en el que se lo ve conduciendo una movilidad que llega a pasar el puesto de control antidroga Umopar Castillo, el viernes 24 de julio, alrededor de las 09:30.
Al momento de llegar al puesto de control, Morales frena y habla con dos efectivos policiales, les dice que la situación del país está mal y que sus salarios ya perdieron poder adquisitivo. Uno de los policías le responde: “Vamos a luchar”, y el jefe cocalero se marcha, afirmando que volverá más tarde.
En virtud a la revisión y análisis de la documentación y material audiovisual, se determina iniciar un proceso disciplinario contra los dos servidores públicos policiales por la comisión de faltas disciplinarias graves”, señala el comunicado del Ministerio de Gobierno.
Los policías deberán responder a las faltas previstas en la Ley 101, del artículo 12, numeral 34, referido a “desobedecer e incumplir resoluciones administrativas emitidas por el Comando General”, y el artículo 13, numeral 20, relacionado con el “incumplimiento, resistencia colectiva a mandatos, órdenes o disposiciones reglamentarias”.
Ambos efectivos de grado sargento y sargento primero, fueron replegados a la Dirección General de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) y deberán responder a las investigaciones que estarán a cargo de la Fiscalía Departamental Policial de Cochabamba.
La sanción por una falta grave puede derivar en el retiro temporal de la institución de uno a dos años, con pérdida de antigüedad y sin goce de haberes, en caso de que la responsabilidad sea establecida dentro del proceso disciplinario; mientras una falta gravísima establece el retiro definitivo de la institución policial, sin derecho a reincorporación.


