El peligroso aumento de las tensiones geopolíticas

Era de esperar que el presente año sea uno muy caótico, caracterizado por el aumento de las tensiones geopolíticas. La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos es, sin dudas, la noticia más relevante, pero hay muchas otras que pueden llegar a ser el centro de atención rápidamente y que creo son más importantes.

Entre las noticias que han pasado desapercibidas, encontramos el acuerdo que han firmado Ucrania, Francia y Reino Unido, para que éstos dos últimos pongan bases militares y tropas a disposición del país eslavo luego de que concluya el conflicto con Rusia. Esta acción, guiada por Emmanuel Macron, es muy grave y es una clara declaración de guerra a Rusia. Por ya mucho tiempo, Macron y Francia, en vez de buscar la paz, han fomentado la continuidad de la guerra y han dotado a Volodímir Zelensky de todo el armamento posible. En vez de trabajar por una paz duradera, Francia parece estar buscando que un conflicto aún más grande estalle. El gran problema radica en que este llegaría en una época donde la OTAN está cada vez más débil y Estados Unidos no está alineado actualmente con una postura multilateral y pro Europa

Otra noticia relevante y que puede causar una situación geopolítica muy tensa son las protestas en contra del régimen del ayatolá en Irán. Si bien este país cuenta con múltiples problemas económicos y sociales, es uno que cuenta con mucho poder político. Tanto así, que han “mantenido” y apoyado a múltiples gobiernos en su región y, además, organizaciones de “dudosas intenciones”. Además, han pasado a ser el país rival de Israel y ya en múltiples ocasiones estos dos han estado a punto de desatar una guerra. La caída de este régimen significaría un triunfo principalmente para Estados Unidos, pero dejaría a China y Rusia sin un aliado clave dentro de su “ajedrez geopolítico”. De igual forma, cambiaría la balanza de poder en Medio Oriente, lo que podría ser bueno, pero también dejaría la pregunta de cuál sería el país que ocuparía su lugar como “potencia regional”.

Finalmente, en Estados Unidos, la terna entre demócratas y republicanos ha llegado a un grado preocupante, mucho más viendo las acciones del ICE. En el momento que escribo esto, hay múltiples protestas en muchos estados de la potencia americana en contra tanto del ICE como del actual gobierno de Trump. Se siente un ambiente tenso y poco amigable entre estos partidos y, sobre todo, entre sus seguidores. En caso de estallar un conflicto mayor en el cual participe Estados Unidos, debe buscar la unidad nacional, porque combatir conflictos tanto interna como externamente se hace muy complicado para cualquiera. En los próximos días se verá si estas protestas escalan y llegan a imitar lo acontecido en 2020, lo superan o simplemente se “calman” con el pasar de los días.

Finalmente, el tema de Venezuela es complicado. Puede que haya caído Maduro, pero el régimen sigue de pie y más fuerte que nunca debido a la aprobación que Delcy Rodríguez ha obtenido de la Casa Blanca. Esto es bueno y malo: bueno porque, como bolivianos, no debemos preocuparnos por una fuga masiva de chavistas alrededor del continente. Pero malo porque el pueblo venezolano seguirá sometido, al menos por un par de años, salvo que el régimen llegue a contar con un apoyo considerable de Estados Unidos, algo que no descarto.

Que Venezuela, aliado estratégico de China y Rusia, haya sido intervenida de manera tan rápida y sin nula respuesta más que meros comunicados me es muy extraño. Estas dos potencias, además de perder un socio económico, han perdido un “puesto geopolítico” muy interesante para seguir expandiendo su influencia en Latinoamérica. Lo que intuyo es que hay un triple intercambio por el cual las tres potencias han acordado hacer nada respecto a sus futuras intervenciones. Esto se traduce en que Rusia termine el conflicto con Ucrania sin trabas de Washington y también en la triste, pero inminente invasión china a Taiwán.

  • FABIÁN FREIRE
  • ESCRITOR. ESTUDIANTE DE CIENCIAS JURÍDICAS. COLUMNISTA EN EL DIARIO.
  • *NDE: LOS TEXTOS REPRODUCIDOS EN ESTE ESPACIO DE OPINIÓN SON DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES Y NO COMPROMETEN LA LÍNEA EDITORIAL LIBERAL Y CONSERVADORA DE VISOR21