Jaime Dunn, experto financiero, sostuvo que las medidas económicas y los recortes que se lanzaron deberían ser en contra del Estado, porque es el causante de la crisis; no en contra de la población.
El miércoles pasado, el presidente Rodrigo Paz lanzó el Decreto Supremo (DS) 5503 que elimina la subvención de los carburantes y establece una serie de medidas para superar la emergencia económica. La consecuencia inmediata fue el incremento de los pasajes en el transporte público y un alza en productos de la canasta familiar.
Muchos legisladores cuestionaron que el Gobierno lance esa medida con efecto inmediato en la población sin que las autoridades y funcionarios sean afectados. El senador de Libre José Manuel Ormachea compartió la idea de una reducción drástica de los salarios en el aparato estatal y un recorte serio del gasto público.
Dunn observó que el gobierno de Paz no muestre primero un mensaje claro para eliminar primero el déficit fiscal y luego reducir el gasto público. La norma sólo establece congelamiento de salarios y recortes de funcionarios, pero para el siguiente año.
“Lo que tiene que quedar claro es que las medidas que se vayan a tomar tienen que ser esencialmente contra el Estado, contra el causante de la crisis. El peso de la reducción, el peso debe recaer sobre los hombros del Estado ineficiente que queremos reducir y queremos quitarle toda esa grasa, él es el causante. Entonces y tiene que haber una especie de mensaje, en buscar el nuevo equilibrio fiscal, buscar el equilibrio de precios”, indicó el experto en entrevista con la ANF.
Pese a que en campaña se prometió una reducción seria del aparato estatal, Paz sólo pudo eliminar dos ministerios, cuando sus afines habían estimado al menos cinco. Hasta el momento, esa es la única muestra de reducción del sector público.
Dunn sugirió eliminar inmediatamente el financiamiento a las empresas estatales, suprimir los servicios personales, empleados permanentes y no permanentes en los ministerios; reducir en 70% a los consultores en el Estado. Con el recorte de personal, se disminuiría el presupuesto en servicios básicos, materiales, suministros, gastos de mantenimiento, etc.
“Además, parar todas las construcciones del Estado que está haciendo a nivel nacional. Estamos en emergencia y estás construyendo cosas. Temas inmobiliarios, edificios, construcción. Tienes que parar todo eso, ahí te ahorras unos 500 millones de dólares. Si sumas lo que te acabo de decir, son otros 2.000 millones de dólares. Con eso estarías haciendo un recorte equivalente a la subvención, pero achicando el Estado”, explicó en analista.
Aunque resaltó la eliminación total del subsidio de los hidrocarburos, Dunn dijo que será importante perfeccionar o complementar la norma.
//FUENTE: ANF//


