Cochabamba: Garzas y caracaras se alimentan en sembradíos y botaderos

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Entre el blanco de las garzas y el negro de los caracaras, las bandadas de estas aves cubren espacios en sembradíos y también en botaderos de basura.

En los rellenos de residuos sólidos, parecen cambiar el paisaje con su vuelo, con sus poses y los sonidos que emiten.

En los sembradíos, como en el Valle Alto de Cochabamba, sobre todo donde realizan actividad de arado con tractores, alzan vuelo alrededor del equipo y, algunas de estas aves, van caminando detrás de las llantas, buscando alimento.

Garzas y caracaras se adaptan a distintos espacios, al punto que en regiones como Valles se las puede ver incluso caminando en las vías asfaltadas sin huir con mucha prisa cundo pasan vehículos o personas.

CARACARA

El director ejecutivo de la Asociación Civil Armonía, Rodrigo Soria, describió que los caracaras son, principalmente carnívoros y carroñeros.

“Pueden cazar pequeños animales y alimentarse de animales muertos”.

Los caracaras tienen plumaje negro y en el pecho blanco, además de patas amarillas.

De acuerdo con los datos ofrecidos en birdsofbolivia.org, el nombre común es caracara cordillerano (Phalcoboenus megalopterus). Es de la familia de halcones y caracaras (Falconidae).

Los machos suelen medir entre 46 y 50 centímetros; las hembras, de 49 a 56 centímetros.

El adulto es inconfundible dentro de su rango; juvenil, superficialmente similar al juvenil del chimango, pero más grande y más oscuro (excepto el vientre pálido).

“Es bastante común a abundante en pastizal puneño semihúmedo a húmedo, arbustales de kewiña (Polylepis), matorrales secos a húmedos de la ceja de monte y campos agrícolas; escaso y quizás solo como errante en la Puna seca a semidesértica del Altiplano; poco común en áreas abiertas de los valles secos interandinos y la región boliviano – tucumana, principalmente en invierno (movimientos altitudinales)”.

Se describe al caracara como una especie solitaria, en parejas o en bandadas espaciadas. Es omnívoro terrestre. Respecto a su migración y movimientos, realiza movimientos altitudinales.

Soria explicó que estas aves se adaptan a ambientes suburbanos.

“En Bolivia, no tenemos cultura de tratar la basura, y botamos la basura donde encontramos conveniente. Ahí puede haber animales muertos, roedores que encuentran alimento. Por eso, es una especie que se ha adaptado. De una u otra manera, parte de sus recursos los encuentra ahí”.

GARZAS

Por su lado, explicó Soria, las garzas se alimentan de sapos, lagartijas e invertebrados.

Según birdsofbolivia.org, estas aves son conocidas como garcitas bueyeras (Bubulcus ibis), que es de la familia de las garzas y mirasoles (Ardeidae).

Se diferencia de otras garzas por su tamaño pequeño, constitución fornida, patas amarillas a grises.

Es común a abundante en una amplia variedad de hábitats abiertos en la mayor parte de Bolivia; rara a poco común en el Altiplano noreste (principalmente en los lagos Titicaca y Uru Uru). Generalmente, está ausente en el Altiplano sur y oeste. Su rango se expande con la deforestación.

Se las observa, por lo general, en bandadas; típicamente, se alimenta de invertebrados espantados por ganado. A menudo viaja en bandadas hacia y desde el dormidero al amanecer y atardecer.

El Director Ejecutivo de Armonía describió que la garza bueyera, está bastante habituada en lugares intervenidos, suburbanos, y donde hay basura.

Las garzas y los caracaras también suelen aparecer en zonas de sembradíos, porque ahpi habitan pequeños invertebrados.

“Son especies que se adaptan a ambientes donde hay asentamientos humanos. Hay otras especies, la mayoría, que van retirándose cuando un lugar se va poblando”.

//FUENTE: DIARIO OPINIÓN//