Brasil irá a balotaje el próximo domingo 25 de octubre para definir quién será su próximo presidente. Luego de las votaciones que se desarrollaron este 4 de octubre, Flávio Bolsonaro dio la sorpresa encabezando las preferencias de votación con 48,09 % de los sufragios válidos, tras la totalización del 89,75 % de las actas. En segundo lugar se ubicó el actual presidente izquierdista, Luiz Inácio Lula da Silva con 43,92 % de los votos. Debido a que ninguno de los candidatos superó el 50 %, se abre el camino a la segunda vuelta.
El margen fue estrecho entre los dos principales candidatos presidenciales tras el recuento que, apenas cerradas las urnas, comenzó a realizar el Tribunal Superior Electoral (TSE). Es decir, los brasileños dentro y fuera del país pudieron conocer, sin mayores demoras, el resultado de esta jornada donde también eligieron a los 27 gobernadores del país, 513 diputados federales y dos tercios del Senado, así como los representantes en las asambleas legislativas regionales.
Este resultado abre un nuevo camino electoral que disputarán dos propuestas de país diametralmente opuestas. Aunque Lula da Silva cumple en pocos días 81 años, el mandatario quiere un cuarto mandato no consecutivo, que lo llevaría a tener 85 años de edad cuando termine dicho periodo, si es que consigue la victoria en el balotaje.
Pero no le será sencillo frente a la figura de Flávio Bolsonaro, que según los resultados de esta primera vuelta, se lleva la delantera, asomando lo que podría pasar en tres semanas. En cuanto a los tres estados con mayor cantidad de votantes, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro también consiguió ventaja con 48,92 % en Minas Gerais, 52,03 % en Sao Paulo y 53,26 % en Río de Janeiro. Juntos concentran casi el 40% de todo el electorado del país, calculado en 158,7 millones de personas.
Dos modelos de país están sobre la mesa: uno donde las regulaciones estatales estarán a la orden del día, tal como ha asomado Lula da Silva en diferentes declaraciones y órdenes emitidas a pocos días de las votaciones. El otro, apunta al respecto irrestricto a la libertad de los brasileños y a poner fin a los mandatos autoritarios emitidos por la «dictadura de la toga», como se le conoce al mandato del magistrado Alexandre de Moraes, en el Tribunal Supremo del país.
//FUENTE: PANAM POST//


