La incineración de parte de la madera boliviana retenida en Chile por el caso de supuestas ‘narcomaderas’, genera nuevas críticas del sector forestal y pone en el centro de la controversia el impacto económico sobre las empresas exportadoras. Y abre la puerta a conflicto diplomático.
Pedro Colanzi, representante del sector forestal, afirmó este miércoles que las empresas involucradas acumulan pérdidas de entre $us 10 y 15 millones como consecuencia de la retención de sus cargamentos y de la paralización de sus operaciones comerciales.
“Se está quemando el esfuerzo de miles y miles de trabajadores bolivianos”, afirmó durante una conferencia de prensa en la que cuestionó la destrucción de la madera.
El dirigente sostuvo que el daño no se limita al valor de los cargamentos retenidos. También existe un impacto sobre la actividad de las empresas, sus trabajadores y la imagen internacional de las exportaciones forestales bolivianas.
“El precio que se le puede poner a la reputación del sector no se puede medir”, señaló.
La destrucción de la madera comenzó el 3 de septiembre, cuando fue incinerado un primer contenedor en Arica.
El procedimiento continuó el 11 de septiembre, cuando otros cinco contenedores fueron sometidos a incineración. En total, seis contenedores fueron destruidos durante esas dos jornadas, según reportes desde Chile.
La secuencia adquirió mayor relevancia después de que la Fiscalía Regional de Arica solicitara el 21 de septiembre suspender nuevos procesos de destrucción, mientras se atendían diligencias relacionadas con las cargas incautadas.
Este miércoles, una comisión investigadora del Senado boliviano que se encuentra en Chile denunció que observó nuevamente movimiento de madera hacia la zona de incineración.
Colanzi cuestionó que la destrucción haya ocurrido mientras los parlamentarios bolivianos realizaban su trabajo de investigación.
“Estaba la comisión del Senado que investiga el tema de las maderas y se procedió a quemar”, afirmó.
La disputa económica está vinculada directamente con la controversia sobre los análisis realizados a la madera.
Colanzi sostuvo que, después de más de cuatro meses de investigación, todavía no se ha establecido cómo las sustancias detectadas habrían sido introducidas en las piezas de madera.
“Han pasado cuatro meses y no han demostrado cómo se introdujo la sustancia ilícita en la madera y, peor, cómo se la puede extraer de la madera”, manifestó.
El representante forestal afirmó que los análisis conocidos hasta ahora identificaron trazas de diferentes sustancias, pero sostuvo que ello no demuestra que la madera haya sido deliberadamente impregnada con droga.
“Las pruebas no muestran impregnación”, aseguró.
La Fiscalía chilena mantiene una posición diferente y sostiene que los análisis realizados durante la investigación confirmaron la presencia de sustancias ilícitas en las cargas.
//FUENTE: EL DEBER//


