Investigador ambiental advierte colapso hídrico y pide acciones urgentes a AAPS y municipios de La Paz y El Alto

El consultor en recursos hídricos José María Herbas ha formalizado una advertencia institucional ante el Estado y remitido un plenario de requerimientos a la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), por el riesgo de un colapso hídrico en La Paz.

Herbas exije, según nota de prensa difundida, «transparencia informativa absoluta y, fundamentalmente, la activación inmediata del rol fiscalizador de la AAPS sobre el operador intervenido EPSAS S.A., cuyo manejo institucional muestra no estar a la altura de los desafíos climatológicos».

Las copias del documento fueron entregadas formalmente al Defensor del Pueblo, al alcalde de la ciudad de La Paz, César Dockweiler, al alcalde de la ciudad de El Alto, Eliser Roca, y a las dirigencia de las Federaciones de Juntas Vecinales (Fejuves) de ambas ciudades.

«El fantasma que recorre la región es la catastrófica crisis sufrida en la gestión 2016. En aquella oportunidad, el sistema de agua Pampahasi —encargado del suministro de la zona Sur de La Paz y de las poblaciones productivas de Palca y Mecapaca— colapsó por completo debido a la negligencia, omisión de alertas técnicas y absoluta falta de previsión por parte de EPSAS Intervenida y el ente regulador».

El consultor recuerda que la imprevisión de 2016 derivó en procesos penales contra altas autoridades por atentar contra la salud pública. «El peligro actual es exponencialmente mayor: el sistema Pampahasi enfrenta hoy una demanda desproporcionadamente más alta y una infraestructura que arrastra preocupantes niveles de vulnerabilidad».

Los reportes actualizados de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) confirman un 95% de probabilidad de consolidación de un fenómeno de El Niño extremo, catalogado como «Súper El Niño», entre el cierre de 2026 y los primeros meses de 2027. Los modelos climáticos anticipan sequías extremas, prolongación de periodos de estiaje y un severo déficit de precipitaciones en el altiplano central boliviano.

«Si bien la última nevada registrada en las cumbres cordilleranas ha sido recibida como una bendición visual, esta no constituye un aporte estructural ni mitiga de ninguna manera el severo impacto del déficit pluvial acumulado que provocará El Niño».

El investigador sostiene que es regulatoriamente inadmisible distribuir la misma cantidad finita de agua entre un número creciente de usuarios bajo una figura de «Intervención» estatal que se prolonga de manera irregular más allá de lo previsto por la Ley N° 2066.

Para Herbas, las alcaldías de La Paz y El Alto deben activar mecanismos rigurosos de control y fiscalización económica sobre EPSAS Intervenida y se tiene que prohibir el uso de recursos públicos en gastos superfluos, donaciones institucionales o engrosamiento de la planilla salarial.

«Cada centavo disponible dentro de EPSAS Intervenida debe invertirse de forma transparente y exclusiva en infraestructura de resiliencia hídrica, en la captación de fuentes de cabecera, en la reducción del elevadísimo Índice de Agua No Contabilizada (pérdidas en redes obsoletas) y en asegurar el tramo crítico y provisional de la tubería en la zona de Callapa Valle de las Flores».