Cidob pide al Estado cumpla resolución judicial que suspende actividad minera en Amazonía

La Confederación de Naciones y Pueblos Indígena del Chaco, Oriente y Amazonía de Bolivia (CIDOB) denunció este jueves la contaminación por mercurio que afecta a los ríos Beni y Madre de Dios, en la Amazonía y exigió al Estado el cumplimiento inmediato de una resolución judicial que suspende la actividad minera ilegal en esas cuencas.

La organización indígena advirtió en un comunicado que la contaminación «amenaza directamente la vida, la salud, los territorios y los medios de subsistencia» de los pueblos Esse Ejja, Tsimane, Mosetén, Leco, Uchupiamona y Tacana.

La CIDOB sostuvo que las organizaciones indígenas vienen alertando desde hace varios años sobre «el crecimiento descontrolado de la actividad aurífera y el uso de mercurio» en esas cuencas, lo que ha derivado en graves impactos ambientales y sanitarios para las comunidades.

Según la confederación, los estudios realizados en la zona evidencian «niveles preocupantes de exposición al mercurio», principalmente a causa del consumo de pescado contaminado, una situación que, según advirtió, pone en riesgo la salud de las comunidades actuales y de las futuras generaciones.

La organización exigió el cumplimiento de la Resolución de Acción Popular N.º 05/2023, emitida en septiembre de 2023 por el Juzgado Público Mixto de Rurrenabaque, que dispuso la suspensión de la minería ilegal y de las operaciones sin licencia ambiental en los ríos Beni y Madre de Dios, además de frenar la entrega de nuevos derechos mineros hasta implementar controles y programas de rehabilitación de las aguas.

Entre sus principales demandas, la CIDOB pidió al Estado implementar un «Plan de Emergencia Sanitaria» para las comunidades afectadas, con brigadas médicas especializadas y atención prioritaria a mujeres, niñas y niños, así como garantizar agua segura y alternativas alimentarias ante la dependencia de estas poblaciones de los recursos pesqueros contaminados.

La confederación también reclamó fortalecer el control de la actividad minera y garantizar procesos de consulta previa a los pueblos indígenas en toda decisión que afecte sus territorios, recursos naturales y formas de vida.

«No podemos permitir que la Amazonía sea convertida en una zona de sacrificio», señaló la CIDOB en su pronunciamiento.

//FUENTE: ANF//