La Fiscalía Departamental ha tomado conocimiento de un grave caso que afecta la tranquilidad de decenas de familias. Se confirmó una denuncia por la profanación de aproximadamente 15 tumbas en el cementerio de Iroco. Se presume que, en medio de la extracción de los cuerpos, existe un conflicto familiar por temas de terrenos, lo cual afecta a terceros.
La problemática no es reciente. Desde mayo surgieron las primeras denuncias por parte de los afectados. Ante la falta de respuesta de las autoridades ediles, las familias realizaron manifestaciones en la plaza 10 de Febrero buscando ser escuchadas y encontrar una solución a la vulneración de los restos de sus seres queridos. Al agotar las instancias municipales sin éxito, los afectados optaron por presentar formalmente la denuncia ante el Ministerio Público.
El Fiscal Departamental, Aldo Morales Alconini, informó que los cuerpos fueron hallados fuera de sus sepulcros, junto con la desaparición de pertenencias personales como anillos y otras joyas de valor. La situación se deriva de una disputa entre hermanos. Uno de los involucrados habría arrendado los terrenos donde se ubican las tumbas. Posteriormente, el otro hermano habría ordenado el desentierro de los restos, argumentando ser el legítimo propietario.
El fiscal Morales Alconini enfatizó que, al dejar los cuerpos expuestos, se ha creado un foco de infección que pone en riesgo la salud de los pobladores de la zona. Por ello, el Ministerio Público ha iniciado las pesquisas correspondientes para esclarecer los hechos y aplicar las sanciones necesarias a los responsables.
El caso se procesa bajo los delitos de estafa, robo y, especialmente, el delito contra la salud pública, que conlleva una pena de hasta 10 años de prisión. Aunque hasta el momento no hay personas detenidas, la fiscalía trabaja para identificar plenamente a los autores y avanzar en la aprehensión de quienes ordenaron estas acciones.
//FUENTE: LA PATRIA//


