Una familia de cuatro miembros, entre ellos una adulta mayor de más de 80 años, realizó un viaje de 24 horas desde Culpina hasta Sucre por culpa de los bloqueos para asistir a un funeral. En condiciones normales, este desplazamiento no demanda más de 10 horas en bus. Los cuatro gastaron un monto superior a los Bs 2.000 por un trayecto en el que en otro momento hubieran pagado solo Bs 400.
Los bloqueos que se suscitan en el país están dejando una serie de historias que tienen por común denominador la desesperación por circunstancias que se presentan repentinamente. Por ejemplo, con dolor e indignación, el país conoció de la muerte de cuatro personas que no lograron recibir atención médica oportuna porque bloqueadores no abrieron paso a las ambulancias.
Cuando bloquean, no hay paso para nadie y los viajeros empiezan a correr diferentes riesgos con tal de llegar a su destino, en algunos casos, por motivos de emergencia, como ocurrió con la familia Cortez Casazola, de Culpina.
Resulta que la noche del domingo repentinamente falleció la señora Margarita, de 61 años, mientras era sometida a una cirugía de urgencia en el ICO, de Sucre. Esta infausta noticia fue comunicada a sus familiares en Culpina y ellos, a las 23:00, emprendieron viaje rumbo a la capital del país.
Abordaron el vehículo la madre, dos hijos y la hermana de la fallecida, pero su viaje se convirtió en un verdadero drama, pues el conductor no conocía las rutas alternas y tardó casi 24 horas en arribar a su destino. En el trayecto hubo varias desvíos y retornos, según conoció CORREO DEL SUR. Al sufrimiento por el deceso de Margarita se sumó la desesperación y la incertidumbre por saber si sus familiares iban a llegar o no al entierro.
Finalmente, el viaje les costó algo más de 2.000 bolivianos, un 400% más de lo habitual, añadiéndole un gasto extra a la familia, que apenas se sustenta con el trabajo temporal del padre y de la abuela, jubilada como portera.
Cabe aclarar que a estos gastos hay que sumarles los costos que cubría la familia por la enfermedad de Margarita, quien era madre de cuatro hijos: todos estudiantes. El menor sale bachiller este año.
//FUENTE: CORREO DEL SUR//


