Ultra-kirchnerista apoya estatización del litio argentino pese al fracaso de nacionalización en Bolivia

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El ministro del Interior, el fanático ultra-kirchnerista Eduardo ‘Wado’ de Pedro, anunció su apoyo público a la estatización total de la explotación de litio en Argentina. Sus palabras toman una fuerza particular debido a que se perfila a ser el principal candidato a presidente por parte del Frente de Todos.

Wado propone importar el modelo que ya se implementa activamente en Bolivia desde hace 15 años bajo la gestión de Evo Morales y su sucesor Luis Arce. De hecho, la estatización del litio es un elemento común en la agenda de la mayoría de los gobiernos extremistas de izquierda en la región.

La propuesta de Wado de Pedro se asemeja más al modelo boliviano, en donde el Estado se propuso no solo tomar el control mayoritario de la producción de litio, sino además controlar completamente cada eslabón de la cadena productiva, desde la extracción del mineral, pasando por las fábricas de baterías e incluso el ensamblaje de autos eléctricos modernos. Esto, sin embargo, ha sido una catástrofe sin precedentes para el mercado del litio en Bolivia, que prácticamente no produce actualmente.

El Estado boliviano jamás logró consolidar por sí solo una cadena productiva capaz de generar autos eléctricos para consumo interno y muchísimo menos para su exportación. Lo que es aún peor, la producción de litio en Bolivia a duras penas consiguió alcanzar las 600 toneladas anuales, una cifra que representa tan solo el 1,5% de las exportaciones de litio que registra Chile cada año.

La estrategia fue extremadamente costosa, demandó una aplicación de capital de hasta US$ 1.000 millones para el Estado boliviano en poco más de una década, la mayor inversión realizada para cualquier proyecto minero en la historia del sector público en ese país. Pero como era de esperarse, el proyecto resultó en un profundo fracaso.

El Gobierno de Evo Morales prometía alcanzar un nivel de producción de por lo menos las 15.000 toneladas anuales, con lo cual el rendimiento efectivo de la cadena productiva estatizada solo cumplió el 4% del objetivo.

El fracaso del modelo boliviano fue tan contundente que el Gobierno de Luis Arce se vio obligado a flexibilizar el monopolio estatal sobre el litio, y permitir que algunas empresas extranjeras puedan participar en el sector a fin de proveer la tecnología necesaria para el desarrollo del negocio.

Aún así, esta “apertura” se limita a empresas privadas provenientes de China y el Gobierno aún mantiene una reticencia ideológica con respecto a firmas de otros países.

La fallida y dramática estrategia boliviana atrasó por 15 años el desarrollo de la producción de litio en el país, desaprovechando una de las reservas naturales más importantes del mundo.

Boric demostró cierto escepticismo y aprendizaje con respecto a la fracasada experiencia en Bolivia y por eso permitió la participación privada en el negocio, pero Wado de Pedro se muestra dispuesto a replicar el experimento tal cual fue como fracasó, pero esperando que esta vez funcione.

//FUENTE: LA DERECHA DIARIO//