¿Qué nos está pasando a los cruceños?

RÓMULO CALVO

Día a día vemos cómo se profundiza la división entre los cruceños, alimentadas por el pasionismo, radicalismo e intereses personales y políticos sin pensar en los intereses colectivos de la sociedad. Trasmitidos por algunos que en algún momento nos pidieron el voto y nos vendieron la unidad como pilar fundamental de la fortaleza de Santa Cruz.

Siempre repito que los trapos sucios se lavan en casa; que el diálogo entre todos los actores sociales va ser el camino a la unidad que venimos buscando, primero tiene que ser en casa porque se “ predica con el ejemplo”.
Estamos tomando un rumbo equivocado, ventilando nuestras debilidades y convirtiéndonos en el blanco perfecto de las críticas, represalias y políticas contra los cruceños y bolivianos que apostamos nuestra lucha por la libertad y democracia.

Estas debilidades hacen que el gobierno se aventure a seguir atropellando y vulnerando las leyes y normativas legales, chantajeando y manipulando en la ALP, atentando contra las políticas económicas, productivas y sociales, prometiendo a sectores vulnerables promesas inalcanzables y fantasiosas.

Respeto mucho a los libres pensantes que usan criterios independientes, coherentes y desinteresados, ya que no podemos seguir alimentando el fraccionamiento de un pueblo que siempre dio la cara de frente y asumió los sacrificios económicos y las represalias abusivas y temerarias del gobierno, con bravuconadas, desinformación y criterios que cumplen intereses personales y políticos.

La unidad que buscamos no puede ser distorsionada, como si la base fueran el alcalde , gobernador, el presidente del Comité Cívico , rector, etc. (representantes actuales) si no como elementos institucionales importantes en la sociedad, respetando los pensamientos individuales que no afecten los intereses colectivos de la sociedad en general.

La verdadera unidad está en base al pueblo, que está perdiendo cada día la credibilidad de la clase política y representativa por las irresponsables, interesadas y desinformadas evaluaciones diarias de las problemáticas departamentales y nacionales que son vertidas en los canales de comunicación masiva.

Si queremos unidad, despojémonos de intereses políticos y personales, busquemos canales de comunicación que puedan equilibrar las diferencias ya forjadas hasta el momento, aprendamos del enemigo de no ventilar nuestros puntos friables y lo más importante, reconquistar al pueblo primero con el ejemplo. Al final, todos los cargos son pasajeros y todas las personas tienen fecha de caducidad, pero las convicciones de un pueblo son eternas.

Este es un criterio personal de un ciudadano que ve con pesar cómo vamos quebrantando el camino avanzado y que ve la necesidad de cambiar la estrategia asumida hasta el momento, ya que estamos viviendo momentos difíciles y claves para preservar el tesoro más importante de la sociedad que es la libertad y democracia.
Es hora que entendamos que el enemigo en común es el MÁS y centralismos que coarta el crecimiento y desarrollo de las regiones e intenta profundizar zanjas divisorias entre las regiones. No seamos cómplices de la política divisoria.

RÓMULO CALVO
Cívico cruceño. Ex Presidente Comité Pro Santa Cruz. Médico.
*NdE: Los textos reproducidos en este espacio de opinión son de absoluta responsabilidad de sus autores y no comprometen la línea editorial Liberal y Conservadora de VISOR21