OTAN, Julián, Rusia

EDGAR RAMOS 

La lucha por la libertad NO es nueva, menos en Gran Bretaña. En 1270 el escocés William Wallace lideró revueltas contra el rey británico Eduardo I y su «Ius primae noctis» o privilegio feudal de pasar la noche de boda con la súbdita recién casada.

En 525 (Edad Media europea) el filósofo Boecio escribió en «Consolaciones de la filosofía»: «Nuestro gran destino es no agradar a los peores»; fue decapitado por orden de Teodorico rey Ostrogodo. En 1600 la Inquisición condenó al filósofo Giordano Bruno (52) a la hoguera (quemado vivo), por «impenitente y pertinaz hereje» al afirmar que el Universo es infinito, sus libros fueron quemados en Plaza de Roma.

En 1534, el pensador británico Thomas Moro, Canciller de Enrique VIII, murió en el Patíbulo por no consentir la conducta del Rey y, para evitar que escriba, le negaron: papel, pluma y tinta. El detalle está en el libro «Filósofos condenados y la soberanía del pensamiento» de Lino Mamani (2021).

En el siglo XXI, el analista Edward Snowden ayudó a revelar impunes crímenes de guerra de OTAN y en 2013 huyó a Islas Hawai, China y se ocultó en el Aeropuerto de Moscú, y obtuvo asilo político del gobierno de Rusia, donde ahora vive.

El soldado Bradley (Chelsea) Manning, que también ayudó a revelar esos impunes crímenes de OTAN, fue detenido, torturado en EEUU y condenado a 35 años de prisión. En 2017 fue liberado por Indulto Presidencial de Barak Obama.

Desde 2010, el periodista Julian Assange que reveló atroces e impunes crímenes de OTAN fue perseguido, asilado en la Embajada de Ecuador y, desde 2019 está detenido, torturado y aislado en Belmarsh Gran Bretaña, igual que Thomas Moro hace 488 años…

Manning, Snowden y Assange son presos políticos de OTAN, perseguidos por EEUU y el poder económico internacional que los maneja y manipula.

Hoy, vemos en estadios de futbol, conciertos y buses públicos: «Free Assange».

Sería recomendable que, previa autocrítica, Putin y OTAN liberen al periodista Assange. No dejemos de soñar. La justicia suele tardar pero siempre llega.

EDGAR RAMOS ANDRADE

Comunicador, investigador social y defensor de periodistas

*NdE: Los textos reproducidos en este espacio de opinión son de absoluta responsabilidad de sus autores y no comprometen la línea editorial Liberal y Conservadora de VISOR21