Milei, el fenómeno político argentino desde la perspectiva de tres economistas liberales en Bolivia

Redacción VISOR21

“¡Viva la libertad, carajo!”, fue el lema que el economista liberal Javier Milei lanzó hace unos años y que el pasado domingo lo convirtió en el candidato presidencial más votado en Argentina, con 31% por la alianza La Libertad Avanza en las PASO 2023.

Pero el fenómeno de Milei no es casual ni espontaneo, porque su irrupción en Argentina data de hace un lustro cuando el anarco-capitalista participaba en los debates televisivos con cruces verbales con gente de la farándula, presentadores de programas, modelos, activistas sociales y sindicalistas. Poco a poco su discurso y sus respuestas fuera de lo “políticamente correcto” que hoy impone el sistema progresista, le llevaron a interactuar con la clase política peronista y kirchnerista. El economista había dado el paso a la arena política.

Para 2021, y luego de una campaña que ya lo perfilaba como un nuevo rostro dentro de la política argentina, Milei asumía una diputación por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En su visión liberal de no “parasitar” del Estado, Milei prometió donar su salario parlamentario de 360 mil pesos argentinos, unos 2 mil dólares, cada mes, a quienes se registraban a su portal web. El graduado de la Universidad de Belgrano asegura que sobrevive con los libros que publica y las conferencias a las que es invitado en todo el mundo.

Ya en las PASO anunció su candidatura y el 13 de agosto dio el “batacazo” con el porcentaje más alto del electorado argentino para un candidato con 31% de los votos. Le siguieron Sergio Massa, el candidato oficialista, actual ministro de Economía de la devaluada Argentina y declarado peronista con 20%, y la candidata del expresidente Mauricio Macri por la alianza Juntos Por el Cambio, Patrica Bullich con 17%.

“Una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre, con los que vienen fracasando desde siempre y que sigue arruinando a esta país”, dijo Milei en su discurso, tras conocer los resultados que lo perfilan hacia la elección presidencial del 22 de octubre.

LIBERALES BOLIVIANOS OPINAN

Balderrama, Ríos García y Saravia. Tres economistas que difunden las teorías de las distintas escuelas del liberalismo mundial / RRSS 

Argentina tiene antecedentes liberales como la Constitución de Juan Bautista Alberdi de 1852 y Milei representa esa esperanza de regreso al auge de un país que en su momento fue potencia mundial, explica el economista y columnista Hugo Balderrama.

“Javier Milei viene de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas en Buenos Aires (ESEADE), que es la única institución que hace frente a la corriente keynesiana en el continente y la influencia de Alberto Benegas Lynch padre e hijo”, señala.

“El resonante triunfo de Javier Milei en las primarias argentinas ha desencadenado un torbellino de emociones y análisis en diversos sectores. La izquierda política se debate entre la sorpresa y la descalificación, mientras los oportunistas todavía intentan discernir su posición, pero lo importante aquí es no perder perspectiva y enfocarse en la propuesta de dolarización de la economía, que busca poner fin a la inflación crónica en Argentina”, cita el economista y consultor formado en la Escuela Austriaca de Economía, Mauricio Ríos García.

DOLARIZAR O NO DOLARIZAR

Milei, acompañado por la candidata a vicepresidenta Victoria Villarruel, en gira para aclarar desinformación que se lanza desde los propios medios argentinos / X LILA LEMOINE  

Ríos García considera que Milei tendrá un reto inmenso en caso de llegar a la Casa Rosada, porque para frenar la crisis económica y fiscal que azota a Argentina, con una inflación interanual de 128%, tendrá que aplicar la dolarización, una medida que la denominada “casta” y su aparato de propaganda ya comenzó a satanizar.

“Panamá, El Salvador y Ecuador son los ejemplos más fieles y cercanos de que la dolarización no solo es deseable por los bajos niveles de inflación de largo plazo y estabilidad bancaria y financiera, sino además posible sin dependencia alguna de las decisiones de la Reserva Federal sobre el dólar”, señala.

Balderrama agrega que Milei no termina de explicar su propuesta de dolarización, en parte porque no existen datos oficiales sobre la capacidad de flujo de esa moneda en Argentina.

“Existe el debate si esto se hace ahora para hacer reformas políticas y económicas o primero se hacen las reformas y luego de dolariza”, explica.

Sobre los ataques coordinados contra el candidato presidencial de La Libertad Avanza, apenas conocidos los resultados de las PASO, Balderrama augura una nueva guerra mediática que incluirán apelativos que usa la izquierda para cada figura o líder liberal, libertario o conservador que aparece en la región.

“Van a venir los mismos ataques de calificarlo como ultraderecha, como pasó con Bolsonaro que dio estabilidad económica a Brasil durante su gestión, pero Milei también va a enfrentar a una red de crimen transnacional del socialismo del siglo XXI o Foro de Sao Paulo”, sostiene.

YA SE HABLA DE LIBERALISMO, PERO FALTA

Javier Milei, hoy de 52 años, dio una conferencia en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en enero de 2020 / CAPTURA PANTALLA  

El profesor de Economía en la Universidad de Mercer, Estados Unidos, Antonio Saravia, también ve el avance del fenómeno Milei como una respuesta al agotado sistema político de los países de la región y agrega que lo importante es que ya se habla de liberalismo incluso en Bolivia.

Saravia coincide con Milei en cuestionar el excesivo gasto público de la burocracia y la propuesta de cierre de ministerios que hizo el candidato liberal argentino.

“Milei quiere reducir el tamaño del Estado y eso es muy necesario en Bolivia. Aquí, el Estado controla el 80% del Producto Interno Bruto. Gasta a manos llenas”, agrega en una entrevista con el periódico progresista El País de España.

“En Bolivia, la gente por fin habla del liberalismo; se está moviendo el tablero y la aguja gira”, concluye Saravia.

Sin embargo, Balderrama cree que en Bolivia falta mucho por alcanzar a consolidar un proyecto político liberal porque existe un factor muy radicado en el comportamiento de la gente que hace una cosa en el día a día y hace otra en la papeleta.

“El boliviano es emprendedor, evita pagar impuestos, se mueve en un ámbito de economía privada, libre e informal, pero acaba votando por el político que le ofrece más bonos y subsidios”, concluye.

Tras la victoria de Milei y su alto perfil hacia octubre, muchos actores políticos en Bolivia se convirtieron de la noche a la mañana en liberales, algunos autodenominados “liberales democráticos” y otros inventando el “liberalismo social”. En ambos casos, sus categorías responden a la centro izquierda o social democracia que en Bolivia cogobierna o es funcional al Movimiento Al Socialismo (MAS), incluso antes de 2006.

“Somos una alternativa que no solo dará fin al kirchnerismo, sino también a toda la casta política parasitaria que ha arruinado este país”, avivó Milei a sus “leones”, casi como lanzando una indirecta a la clase política, no solo de Argentina sino también de la actual Bolivia Plurinacional y socialista.