Los Choneros, la narco pandilla de “Fito” ligada al tráfico de drogas en Ecuador

Desde hace 25 años, Los Choneros son parte de la escena delincuencial del Ecuador. La agrupación delincuencial, que suma al menos 12.000 miembros, habría perdido hegemonía frente a sus rivales Los Lobos, según el último informe de Insight Crime sobre esta banda. Fito, su líder, se fugó el domingo de la cárcel, y este martes se escapó el de Los Lobos.

En medio del caos suscitado luego de la fuga de dos líderes, un grupo de criminales tomó el canal de televisión TC. La transmisión en vivo muestra a los periodistas y trabajadores del medio amenazados con armas y explosivos. Uno de los criminales encapuchados habló ante la cámara y dijo: “Para que sepa que no se deben jugar con las mafias”. Luego obligaron a uno de los presentadores a dirigirse en vivo y pedir que se retire la Policía. De inmediato iniciaron los disparos en medio de gritos de los trabajadores.

‘Fito’, detenido en 2012, fue sentenciado a 34 años de cárcel por delincuencia organizada, narcotráfico y asesinato. No es la primera vez que se fuga. Apenas un año después de su arresto se escapó junto a otros 15 compinches, entre ellos quien era líder de Los Choneros hasta su muerte en 2020, Jorge Luis Zambrano, alias ‘Rasquiña’, tras cuyo asesinato logró escalar hasta la cúspide de la organización.

En Puerto Arturo, en el cantón Chone de Manabí, Jorge Bismark Véliz España, alias Teniente España o Chonero, fue quien concibió a una de las bandas más grandes y violentas del Ecuador. Véliz España vio en el tráfico de drogas, desde los puertos marítimos, una oportunidad para sus fines delictivos. En el 2000, el hombre se trasladó a Manta y empezó a prestar la logística para el tráfico de drogas.

Según el estudio sobre el narcotráfico en Ecuador, publicado por la Policía Nacional, Véliz España formó a una de las bandas más antiguas del país. En sus inicios, narra el informe, esta organización se dedicaba al microtráfico, pero “para el 2003, los Choneros se apoderaron completamente de la ruta del tráfico de drogas en la subzona de Manabí, encargándose de los traslados de droga desde Colombia hasta la zona costera del país”.

De acuerdo con Insight Crime, para el 2011, “el grupo tenía amplias redes dentro y fuera de las prisiones, las cuales usaban para controlar el tráfico de estupefacientes, manejar redes de extorsión y coordinar asesinatos a sueldo”. Los Choneros entonces estaban en pleno auge.

En 2007, Véliz España fue asesinado y la agrupación quedó bajo el mando de Jorge Luis Zambrano González alias JL o Rasquiña. En 2005, Rasquiña fue detenido por primera vez junto a Véliz España por el delito de narcotráfico. Pero cuando quedó a cargo de los Choneros, luego de la muerte de Véliz España, alias Rasquiña hizo que la banda no solo trafique drogas sino que se amplíe a actividades como la extorsión, el robo, el tráfico de armas y el sicariato, según información policial.

Alias Rasquiña estableció relaciones con el mayor narcotraficante de Ecuador, Washington Prado Álava, alias Gerald. Entonces, indica Insight Crime, “Los Choneros se convertirían en grupo armado a las órdenes de Gerald, encargado de la protección de sus cargamentos desde la frontera con Colombia y en todo Ecuador”. Con Rasquiña al mando, la agrupación se volvió clave en el tráfico de droga desde Manabí hacia Centro y Norteamérica.

La plataforma especializada en crímenes resalta que la relación de la megabanda con alias Gerald tuvo éxito gracias a la intervención de Adolfo Macías alias Fito, quien cayó preso en 2011, pero que todavía maneja sus actividades delictivas desde la prisión, incluso con tratos preferenciales, según mencionó un informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. Alias Fito fue acusado de blanquear los capitales que producía el tráfico de cocaína de alias Gerald.

El informe de la Policía Nacional señala que, pese a haber estado preso, Rasquiña controló las operaciones delictivas de los Choneros, logró reclutar más integrantes y realizar alianzas con nuevos grupos criminales como los Tiguerones de Esmeraldas, los Lobos de Azuay, El Oro y Santo Domingo, y los Chone Killer del cantón Durán. “Todas estas organizaciones rendían cuentas y lealtad a JL o Rasquiña”.

Esas alianzas criminales establecidas por alias Rasquiña mantenían a las bandas en paz. Pero en diciembre de 2020, Rasquiña fue asesinado en un centro comercial de Manta. Este sería el inicio de una guerra entre las agrupaciones criminales que no aceptaron los nuevos liderazgos de Los Choneros.

Cuando Rasquiña murió, Los Choneros quedaron al mando de Fito y de Junior Roldán, alias JR. Sin embargo, las cuatro antiguas subestructuras de Los Choneros: Los Chone Killers, Los Lobos, Los Pipos y Los Tiguerones, no se alinearon a Fito y JR. Fue tal la ruptura que incluso se acusó ambos cabecillas de haber atentado contra Rasquiña para quedarse con la agrupación criminal.

Con esa fragmentación, explica la Policía en su estudio, nace la trilogía: Lobos, Tiguerones y Chone Killers. Estos nuevos grupos se aliaron y empezaron a facilitar a los grupos organizados transnacionales un servicio logístico para el narcotráfico: acopio, seguridad y salida de la droga. Esta alianza, explica la Policía, contaba con el financiamiento de Leandro Norero, que fue asesinado en una de las masacres carcelarias del 2022. La alianza delictiva “tiene el mayor despliegue criminal a nivel nacional”. Esto se debería a que Los Choneros perdieron su hegemonía y sus rivales ocuparon más territorio.

En el informe de Insight Crime se recoge que “Fito se esconde en la penitenciaría de Guayaquil, con temor por su vida. En los dos últimos años, los Lobos han ganado más territorio dentro y fuera de las prisiones. Además del narcotráfico, han incursionado en la minería ilegal en distintas provincias. Han desplazado a los Choneros y tienen la hegemonía”, según indicó a la plataforma el periodista ecuatoriano Arturo Torres, especializado en seguridad.

Aunque en 2021, Los Tiguerones también eran parte de la alianza en contra de Los Choneros, ahora responden a ellos. El 22 de julio de 2023, una nueva masacre carcelaria bañó de sangre a la Penitenciaría del Litoral, la cárcel ubicada en Guayaquil conocida por ser la más violenta de Ecuador. El enfrentamiento, según ha señalado el gobierno, sucedió porque “la actual ruptura de acuerdos entre los grupos de delincuencia organizada Lobos y Tiguerones, ha generado la intención de tomar posesión de forma unilateral en diferentes ciudades del país, ocasionando un ambiente de hostilidad entre estos dos grupos, lo cual ha desatado un enfrentamiento armado, siendo punto de inicio el Centro de Privación de Libertad Guayas No 1”.

Un reportaje del medio Primicias, señaló que al menos 13 agrupaciones criminales, incluso algunas aliadas, quieren borrar del mapa criminal a Los Choneros y a su único cabecilla, Fito, quien quedó solo a cargo de Los Choneros luego de que JR fuera asesinado en Colombia, en mayo de este año.

Según fuentes de Inteligencia policial consultadas por ese medio local, “la estructura narcodelictiva Los Choneros se creía intocable ante las bandas enemigas, lo que la volvió “vulnerable en su propio mundo”. Además, las pugnas internas por el poder ocurridas tras la muerte de Junior Roldán, alias JR, han provocado problemas de financiamiento para sus operaciones ilegales”.

Los Lobos, Tiguerones, Lagartos, Fatales, Águilas, Cartel Nueva Escuela, Los Chumados, Los Pollos, Los R7, Latin King, Ñetas, Ben 10 y Los Cornejo buscarían la cabeza de Fito, según Primicias.

A pesar de que los Choneros habrían perdido algo de su poder frente a los Lobos, el 25 de julio, luego de la masacre que dejó 31 presos asesinados, Fito apareció en un video anunciado un pacto de paz. Mientras las fuerzas del orden realizaban operativos en la Penitenciaría del Litoral, a unos metros, en la cárcel Regional del Guayas, alias Fito simulaba una conferencia de prensa para realizar su anuncio.

“Hoy, martes 25 de julio de 2023, yo Adolfo Macías en vista de los últimos acontecimiento que se han dado en nuestro país, nos hemos visto en la obligación moral de ser responsables con nuestros conciudadanos ecuatorianos y llegar a un acuerdo de paz y tranquilidad con los Lobos, los Tiguerones, Fatales, Choneros, Ben 10, Latin King, M18, R7, en el que acordamos que se termine la vacuna, extorsiones y muertes violentas, para llegar a una mejor convivencia de seguridad en el territorio ecuatoriano conjuntamente con la Policía Nacional”, dice alias Fito en su video.

A partir de ese anuncio se difundieron dos videos más uno de Los Tiguerones y otro de los Lobos, en ambos las agrupaciones aceptaban un alto al fuego.

Las autoridades gubernamentales han asegurado que no ha existido ninguna negociación con esas bandas criminales y que, si abandonan las armas, se debe a un acuerdo entre ellos.

Mientras tanto, Ecuador sigue contando muertos en las calles y las prisiones. Si los índices de muertes violentas continúan en ascenso, el país cerraría el 2023 como el más violento de la región.

//FUENTE: INFOBAE//