Un general de la Guardia Revolucionaria iraní amenazó este lunes con incendiar cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho de Ormuz, la arteria marítima más importante del comercio petrolero mundial. El brigadier Ebrahim Yabari declaró en la televisión estatal que las fuerzas iraníes no permitirán que “ni una sola gota de petróleo” salga de la región del Golfo Pérsico, una advertencia que agrava una crisis ya descontrolada en el tercer día de hostilidades entre Irán y la coalición formada por Estados Unidos e Israel.
Las palabras de Yabari no fueron retórica vacía. Horas antes de su intervención televisiva, la Guardia Revolucionaria confirmó el ataque con dos drones contra el petrolero Athe Nova, un buque con bandera de Honduras que Teherán identifica como “aliado de Estados Unidos”. Según el comunicado oficial difundido por la agencia iraní Tasnim, la embarcación ardía en aguas del estrecho tras el impacto, aunque no se precisó el alcance total de los daños ni si hubo víctimas entre la tripulación. Reportes de prensa iraní señalaron que el navío suministraba combustible a la Marina estadounidense desplegada en la zona.
El estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más angosto, separa Irán de Omán y Emiratos Árabes Unidos y conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Por este embudo geográfico transitan diariamente unos 20 millones de barriles de petróleo, equivalentes al 20% del consumo mundial, además de volúmenes significativos de gas natural licuado. Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos e Irán dependen de esta vía para exportar sus hidrocarburos. La Administración de Información Energética de EEUU estima que el 84% del crudo que atraviesa Ormuz se dirige a mercados asiáticos, con China, India, Japón y Corea del Sur como principales destinatarios.
Los mercados petroleros reaccionaron con la mayor sacudida en cuatro años. El barril de Brent alcanzó los 82 dólares en la apertura del lunes, un salto superior al 13% respecto al cierre del viernes, cuando cotizaba en torno a los 73 dólares. Analistas de Barclays, Citigroup y Wood Mackenzie advirtieron de que el precio podría superar los 100 dólares si la interrupción del tráfico se prolonga. Los futuros del diésel se dispararon más de un 20%.
Washington respondió con fuerza a los intentos iraníes de estrangular Ormuz. El Comando Central de EEUU (CENTCOM) anunció el hundimiento de nueve buques de guerra iraníes y la destrucción de la sede naval de Irán en Chabahar, mientras el presidente Donald Trump aseguró que las operaciones continuarán hasta cumplir todos los objetivos militares. Sin embargo, Trump también señaló que Teherán ha expresado su disposición a negociar, lo que abre una vía incierta hacia la desescalada.
La crisis revela la fragilidad estructural de un mercado energético global que depende de un estrecho de 33 kilómetros para alimentar las economías de medio planeta. Si el cierre efectivo de Ormuz se prolonga más allá de unos días, los analistas advierten de que ni la capacidad ociosa de la OPEP+, estimada en 3,5 millones de barriles diarios, ni las rutas alternativas por el cabo de Buena Esperanza —que añaden semanas a los trayectos— bastarán para absorber el impacto.
//FUENTE: INFOBAE//


