Bolivia es una paradoja permanente, su diversidad y riqueza la hace sostener un potencial invisible que rápidamente es eclipsado por las diferentes visiones que se construyen entre regiones, entre ciudades entre familias. Nuestra historia no conoce de un consenso nacional más allá del que nos permitió consolidarnos como una nueva República allá por 1825.

En ese entendido, me refiero a las últimas determinaciones del gobierno de Rodrigo Paz Pereira, quien reestructurase la Vicepresidencia bajo la estructura del Ministerio de la Presidencia so pretexto de racionalizar el gasto público entendiendo la emergencia económica del país y la necesidad de ingresar a un periodo de austeridad para nivelar las cuentas.

Sin embargo, esta versión solapa las verdaderas intenciones de la intervención. El neutralizar el rango de acción del Vicepresidente otorgando un carácter de subordinación “presupuestaria” a las necesidades de su dependencia bajo el estricto control del ministro de la presidencia, Jose Luis Lupo.

Aunque sus intenciones parecen coherentes porque el vicepresidente actualmente es una figura inestable, totalmente desenfocada y altamente cuestionable que pone en riesgo la gestión de todo el gobierno, la versión oficial sostenida no es suficiente, es más esta es totalmente contraproducente a sus objetivos públicos y aquellos que solo son un susurro entre pasillos de la Casa del Pueblo.

La Vicepresidencia tiene un presupuesto de acuerdo al PGE 2026 en vigencia no reformulado de 42 millones de bolivianos mientras el ministerio de la presidencia maneja uno de 1.509 millones de bolivianos. Es decir, si la austeridad es el objetivo ¿no empezariamos al revés es decir desde el ministerio que desea absorber a la oficina del Vicepresidente? Probablemente en lo político no tendría sentido. Pero hay más.

El Déficit Público para este año (12% PIB) ascendería a un monto de USD 6.774.966.480 alrededor de Bs. 47.153.766.700,8 (a tipo de cambio oficial) y esto podría haberse recortado una vez el gobierno de Rodrigo Paz Pereira inicio labores en noviembre pasado.

El puntal de la intervención eran las Empresas Públicas o mal llamadas Estratégicas que cerrándose 16 de las 67 se podían ahorrar un total de Bs. 6.743.411.007 un buen inicio para insuficiente.

PRIMER PASO: RECORTE EMPRESAS NACIONALES – CIERRE DE EMPRESAS

(1)Empresa Nacional de Ferrocarriles Residual (2) Transporte Aéreos Bolivianos (3) Corporación de las Fuerzas Armadas para el Desarrollo Nacional (4) Empresa Naviera Nacional (5) Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (6) Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (7) Agencia Boliviana Espacial (8) Empresa Azucarera San Buenaventura (9) Empresa Estratégica Boliviana de Construcción y Conservación de Infraestructura Civil (10) Empresa Pública QUIPUS (11) Empresa Pública YACANA (12) Empresa Pública Transporte Aéreo Militar (13) Empresa Pública “Editorial del Estado Plurinacional de Bolivia” (14) Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (15) Empresa Servicios Aéreos Bolivianos (16) Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria

Bueno porque no volcar la mirada a los Ministerios, porque si hablamos de Estado “Tranca” esta se encuentra en la burocracia improductiva supernumeraria que no contribuye en lo absoluto a satisfacer necesidades próximas al ciudadano. Adicionalmente, habiamos prometido en campaña el 50/50 y dado que Bolivia es un país autonómico solo sería coherente para variar, seguir lo que dice la Constitución. Reduciendo 10 ministerios pero no alegremente sino apoyado en el nuevo modelo donde las regiones sean las protagonistas del desarrollo, donde estas puedan decidir su política de educación, salud, disposición de los recursos naturales renovables y no renovables así como el plan estratégico que solo debe tener sentido para ellos no necesariamente para el país. Esa búsqueda por unificar una visión en lugar de concentrarnos en preocupaciones macro como las relaciones de Bolivia y el mundo, la seguridad jurídica y la institucionalización real del aparato público deberían dar un espacio para que las autonomías respiren y se desplieguen en todo su esplendor. Solo eso nos daría Bs. 6.269.684.564 adicionales. Aún insuficiente.

SEGUNDO PASO: RECORTE EJECUTIVO – CIERRE DE MINISTERIOS

(1) Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional (2) Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural (3) Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (4) Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización (5) Ministerio de Planificación del Desarrollo (6) Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social (7) Ministerio de Minería y Metalurgía (8) Ministerio de Hidrocarburos y Energía (9) Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda (10) Ministerio de Medio Ambiente y Agua

Y que de los ministerios restantes, bueno en consonancia con la austeridad planteada deberían recortarse sus presupuestos a la mitad, en el entendido que las autonomías harían su parte y no necesitarían de la tuición del Centralismo. Por otro lado, el sistema burocrático debe dar las primeras señales de modernización y re ingeniería prescindiendo así de procesos meramente administrativos desmontando nuevamente lo Tranca del Estado. Esto permitiría un ahorro adicional de Bs. 8.105.517.032,5 ya en solo 6 Ministerios en lugar de los 16 anteriores. Otro buen intento pero necesitamos algo más.

TERCER PASO: RECORTE PRESUPUESTARIO (50%) – MINISTERIOS VIGENTES

(1) Ministerio de Gobierno (2) Ministerio de Educación (3) Ministerio de Defensa (4) Ministerio de la Presidencia (5) Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (6) Ministerio de Salud y Deportes

Bueno vamos por todo, ahora sí ataquemos el cáncer enquistado, demandamos un recorte del 50% de presupuesto empezando por la madre del cordero, YPFB, acompañada de otras 7 empresas que dado su languideciente gestión y paupérrimos resultados requieren de un cambio no solo de autoridades sino de la naturaleza misma de sus actividades, con la llegada de inversiones extranjeras y socios no es posible mantener a flote un refrigerador cargado de piedras porque no apostar por veleros aǵiles que puedan cortar con ligereza los embates de las olas en altamar. El monto que se estarían ahorrando asciende a Bs. 40.767.213.006,5. Creo que ahora sí ¿o ustedes que creen?

CUARTO PASO: RECORTE PRESUPUESTARIO (50%) – EMPRESAS NACIONALES

(1) Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (2) Empresa Nacional de Electricidad (3) Corporación Minera de Bolivia (4) Empresa Metalúrgica Vinto Nacionalizada (5) Empresa Metalúrgica Mutún (6) Boliviana de Aviación (7) Gestora Pública de Seguridad Social de Largo Plazo (8) Empresa Pública Nacional Estratégica de Yacimientos de Litio Boliviano

El saldo total de la estrategia permite un recorte de Bs. 61.885.825.610 (USD 8.891.641.610,63 a tipo de cambio oficial) que nos deja con un superávit fiscal no mensual, como Espinoza destacó en enero, sino anual de Bs. 15.732.058.909,2 o USD 2.116.675.130,63. Cabe destacar que se aprobó en el PGE 2026 que el Banco Central de Bolivia se endeude en los mercados de capitales externos alrededor de USD 3.500.000.000 para compensar el déficit público ratificado inscrito y sacramentado por la actual Asamblea Legislativa Plurinacional. En síntesis si el fin es el de tener una gestión austera ¿por qué empezar y detenerse tan solo con la Vicepresidencia?.

Aquí se aplica un doble criterio y se disfraza como uno solo, al igual que la hoja de la famosa espada Yatagan que se usara en tiempos del Imperio Otomano, esta arma similar a una espada normal recta ocultaba en su forma cóncava y convexa la posibilidad de asestar un golpe devastador que no solo sea punzante sino por la curvatura podía desgarrar un área de impacto mayor. Parece un solo golpe pero en realidad son dos. Una metáfora extensible a la política. Pero en este caso es fundamental tener habilidad para no cortarse en el proceso porque lo afilada de la hoja y lo impreciso del golpe puede hacer que la espada se deslice y uno mismo termine probando el filo de su acero.

Rodrigo Paz Pereira parece muy seguro que desactivar al Vicepresidencia apelando a sus argumentos es el último esfuerzo antes de gobernar sin perturbaciones internas. Sin embargo, su estrategia podría hacer trastabillar sus esfuerzos por controlar la crisis, sus prácticas parecen una semblanza al pasado trágico del MAS en lugar de un nuevo inicio en el ciclo democrático, la institucionalidad no es una prioridad y más bien se manipula para orientar el resultado de las elecciones subnacionales hacia un escenario compatible con las aspiraciones de control y dominio de los próximos desafíos a encarar, por ejemplo el debate de Pacto Fiscal o más bien la reestructuración del Presupuesto Nacional entre el Centralismo y las Entidades Territoriales Autónomas.

Si el resultado de las subnacionales no coloca al presidente Paz Pereira en una posición que lo coloque en aparente superioridad y comando de la negociación por los recursos públicos es probable que recuerde que el golpe asestado a la Vicepresidente no fue suficientemente preciso y recibió daño colateral que develaron su debilidad política, ahora revisando sus manos encontrará los cortes infligidos por el mismo que no serán pasados por alto por sus rivales políticos, corporaciones del sindicalismo y viejos actores políticos en el olvido que podrían intentar una última arremetida.

Lo paradójico es que no se necesitará una espada afilada para causar daño crítico al Gobierno de Paz Pereira, bastará con fuerza bruta para asestar golpes fulminantes esperando terminar con la gestión de transición de un gobierno que parece muy poco hábil seguramente por el peso de la burocracia heredada que ostenta como armadura pero más bien es peso muerto que condiciona sus golpes ocasionando más daño que el que evita.

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