Bolivia entregada a China: comenzó sustitución del dólar por transacciones en yuanes

En mayo de este año, el gobierno de Luis Arce en Bolivia junto con el de Alberto Fernández en Argentina, oficializaban el pago de sus transacciones internacionales en yuanes, la moneda de la República Popular China. No admitieron que se trataba de otro paso hacia la consolidación de una relación cada vez más estrecha con el régimen comunista de Pekín. Por el contrario, ofrecieron como excusa la “escasez de dólares” en ambos países.

Pasado ese anuncio, ahora se da a conocer que desde marzo La Paz registró transacciones de comercio exterior por 278,8 millones de yuanes (unos 38,8 millones de dólares) en sectores que van desde la exportación de minerales como plata o zinc, pasando por materias primas hasta carne. Marcelo Montenegro, ministro de Economía y Finanzas Públicas del gobierno de Arce, declaró que el yuan “está ganando un espacio cada vez más grande de manera paulatina en el comercio internacional”.

Asimismo, reconoce que tal cantidad de dinero en solo cuatro meses “es un buen inicio de operaciones” con esta moneda, dada la importancia comercial con China. Después de todo, hace cinco años el gigante asiático ya era calificado como el segundo socio más importante de Bolivia y uno de los países con mayor cooperación con la nación sudamericana.

Luis Arce abraza al yuan

Arce se negaba a quedar al margen de una práctica que es tendencia entre gobiernos de América Latina: la adopción del yuan para prescindir del dólar estadounidense. Él mismo lo reconoció hace pocos meses. “Las dos economías más grandes de la región ya están transando en yuanes en acuerdos con China. Y la tendencia de la región va a ser esa”, dijo entonces para referirse a Brasil y Argentina, ambos países bajo gobiernos socialistas.

Si entregarle el monitoreo del espectro radioeléctrico boliviano al régimen de Xi Jinping no era señal suficiente, adoptar el yuan como moneda para operaciones internacionales consolida la sospecha de que el país andino se está entregando a Pekín.

Con base en este escenario, el ministro de Economía estima que para final de este año las transacciones en moneda china alcancen el 10 u 11 % del valor del comercio exterior boliviano. Ese número podría ir en aumento “sobre todo si se tienen en cuenta los capitales chinos que ingresarán al país para invertir en la explotación del litio”.

Bolivia en la Ruta de la Seda

No es un secreto que el régimen comunista chino está metido de lleno en las reservas de litio de Bolivia, el país con los mayores yacimientos de este mineral tan utilizado en la industria de la tecnología. Arce lo llama “cooperación de beneficio mutuo”, pero dados los precedentes de Pekín y de sus sospechosas inversiones en otras regiones como África, no sería más que aprovechamiento de los recursos para lograr el objetivo final: mayor influencia, materias primas y poder que lo impulsen hasta desplazar a EE. UU. como primera potencia mundial.

Montenegro dice que no buscan sustituir el dólar con yuanes; sin embargo, los tentáculos del régimen chino no están solo en la moneda con la cual comercian sus gobiernos amigos. También lo están en otros proyectos como la base de espionaje en Cuba que hace poco desató un escándalo que trastocó a la Casa Blanca, en los nuevos acuerdos con la dictadura chavista en Venezuela, la pleitesía que desde hace meses le rinde Honduras al romper relaciones con Taiwán y otras tantas noticias que parecen no guardar relación entre sí, pero que en realidad tejen una gran red de influencia manipulada por el PCCh en Latinoamérica.

Bolivia no está exenta de los planes chinos, a pesar de que el gobierno de Luis Arce quiera aparentar un supuesto intercambio comercial beneficioso para ambos países. Tal como advierten expertos, el que más sale ganando siempre es China, gracias a la Ruta de la Seda que ha consolidado durante años como estrategia para expandir su poder en el mundo.

//FUENTE: PANAM POST//