Antezana acompaña a Iturralde para cambiar el Concejo paceño con una visión liberal

Carola Antezana, comunicadora y activista liberal, emprende ahora una carrera política acompañando al candidato a la Alcaldía de La Paz, Xavier Iturralde.

Antezana, quien dirige el espacio Vida y Libertad en redes sociales, en entrevista con VISOR21 explica su proyecto liberal para La Paz y cómo asume este reto en las elecciones de gobiernos autónomos de marzo de 2026.

¿Cómo asume este paso de la comunicación a la política?

«Después de más de 10 años dedicados al estudio y difusión del liberalismo, he comprendido que las ideas solo adquieren fuerza cuando se traducen en acción concreta. Por eso doy este paso a la política, no para buscar protagonismo, sino para aplicar coherentemente mis principios de libertad, defensa de la vida, igualdad ante la ley, justicia real, defensa de la propiedad privada, libertades individuales y libre comercio, y para asegurar que quienes quieren emprender no sean extorsionados por un sistema corrupto.

La política de La Paz no puede seguir en manos de personas que durante décadas han saqueado recursos públicos y sostenido un modelo socialista que nos empobrece. Estoy cansada de ver cómo este sistema limita oportunidades, protege privilegios y mantiene un clientelismo que castiga a los ciudadanos honestos.

Hoy es tiempo de mirar a la libertad como el norte. Es momento de dejar atrás a los mismos grupos que han chupado del Estado y que hoy intentan camuflarse bajo palabras de libertad, pero que siempre fueron funcionales a la izquierda, al Movimiento al Socialismo y a la socialdemocracia. La hora es liberal: responsabilidad individual, mercado libre, oportunidades reales, defensa de la vida y meritocracia. Desde esta perspectiva, la política deja de ser teatro y se convierte en una herramienta para transformar el municipio y proteger a sus ciudadanos, de políticos corruptos y de burócratas qué extorsionan la innovación y los emprendimientos».

¿Cuáles son los ejes principales de la propuesta de Xavier Iturralde?

«Planteamos “limpiar la Alcaldía” de burocracia, corrupción, coimas, trámites alargados, clientelismo y privilegios.

El objetivo de esta reforma es recuperar recursos, hacer que la gestión municipal funcione correctamente, convertir el municipio en un “vehículo para la prosperidad”. Con esa reforma administrativa lo que se quiere es destinar fondos eficientemente para obras e inversiones y no más despilfarro.

También está los incentivos a la inversión privada, estímulo a la economía local y desarrollo económico.

Queremos atraer inversiones locales y extranjeras para impulsar crecimiento económico, usando la ubicación geográfica de La Paz como ventaja.

Proponemos incentivos a la construcción, la industria, los servicios fomentando empleo, actividad productiva y que los ciudadanos emprendan sin “extorsiones municipales”.

Queremos lograr un crecimiento de 7% anual en la ciudad, con inversiones de 1.650 millones de dólares, no solo dependiente del presupuesto municipal.

Y está el desarrollo urbano, proyectos productivos y sostenibilidad modernización de la ciudad con participación público‑privada.

Proponemos asociaciones público‑privadas (APPs) para obras, infraestructura, servicios, como alternativa al modelo tradicional dependiente del Estado y corrupción. La idea es modernizar La Paz: obras, servicios públicos eficientes, inversión privada responsable — sin depender del clientelismo o del soborno — para transformar infraestructura, oportunidades y calidad de vida».

El Concejo se convirtió en un circo. ¿Cuál será la diferencia en caso de llegar a un curul edil?

«La diferencia es simple: orden y responsabilidad.

El Concejo dejó de ser un espacio de debate y fiscalización para convertirse en un ring de gritos, shows y cálculos mezquinos. Eso no es política, es decadencia. Mi compromiso es llegar con una agenda clara, sin convertirme en parte del espectáculo. Disciplina, argumentos y trabajo: eso es lo que la ciudad necesita. La Paz no necesita payasos peleándose por cámaras, necesita representantes que estudien, fiscalicen, aprueben lo que sirve y frenen lo que perjudica. La política es seria cuando la llevan personas serias. Además, queremos que esta seriedad también refleje la batalla cultural: defender valores, responsabilidad individual, respeto por la vida y la propiedad privada. La Paz merece exactamente eso».

¿Cuál es la diferencia entre la visión liberal y la forma tradicional de hacer política?

«La diferencia es abismal: política tradicional vs visión liberal.

La política tradicional cree en controlar más, gastar más y meterse en todo. Le encanta regularlo todo porque ahí reside su poder. El resultado: ciudades estancadas, trámites infinitos y un aparato estatal que se alimenta de la gente.

La visión liberal hace exactamente lo contrario: confía en las personas, no en la burocracia. Defiende la libertad económica, la propiedad privada, la competencia y la responsabilidad individual. La ciudad progresa cuando se le quitan los grilletes, no cuando se la llena de trabas.

La política tradicional quiere administrar la pobreza. La visión liberal busca generar riqueza. Por eso nuestra propuesta incomoda: rompe el negocio de los que viven de la dependencia y apuesta por ciudadanos libres, productivos y empoderados. La Paz necesita precisamente eso».