«No se trata de cerrarse a la competencia se trata de que esta se dé en igualdad de condiciones»
Salvietti del Sur más allá del impase con la Feria Exposición de Sucre FEXPO Sucre, desnudo un hecho imposible de enmascarar. Sucre no tiene una visión de largo plazo en la que todos coincidan.
Ese proyecto colectivo que no queda en papeles o carpetas de burócratas que escriben desde las alturas a las que sus egos los elevan temporalmente.
Si la migración permanente de ciudadanos hacia el eje central no es una señal suficientemente clara de la ausencia de visión colectiva tal vez las acciones de las instituciones encargadas de proyectar a su entramado empresarial y emprendedor tal vez lo termina de ratificar.
A veces la estrechez mental genera paradigmas muy escuetos que nublan la visión y dibujan enemigos en las penumbras de sus cavernas.
Priorizar el hoy a costa de tender la mano al vecino en desgracia golpeado por la crisis, la competencia, el aislamiento y la indiferencia de sus portavoces es un error fatal cuyo impacto trasciende a los directos involucrados. Involucra a toda una ciudad de manera irreversible.
Las empresas locales tienen la obligación de competir si desean mantenerse en el mercado. Pero de ninguna manera un escenario como la Fexpo puede ser monopolizado sutilmente bajo la forma de cláusulas o condiciones que comprometan a terceros.
El error de considerar que un presupuesto abultado compensa los vacíos en la organización que llevan a enclaustrar a una feria en su epicentro local manda mensajes entrelineas totalmente contraproducentes.
<<Aquí las reglas tienen un precio>> la multinacional avanzó como es natural porque al frente no hubo oposición, no hubo una negociación visionaria, solo primo lo cosmético, la banalidad, la superficialidad de la ostentación frente a quien, a los que se sitúan en la vereda del frente, sus pares empresarios.
Si algunas lecciones se pueden aprender en economía a raíz del último suceso mediático, es que si tratas de inclinar la balanza hacia alguien en particular, tarde o temprano el mercado te hará saber que tomaste la peor decisión y pagarás con creces el costo de ello.
La corporación internacional ni se entero de la polémica probablemente nunca lo haga pero el perder credibilidad como institución es un coste que puede ser definitivo para sus actuales cabezas.
No se trata de cerrarse a la competencia se trata de que esta se dé en igualdad de condiciones. La inversión requerida puede venir de 1 sola fuente y condicionar o puede venir de 10, 15 o 20 fuentes diferentes, esta posibilidad siempre estuvo en manos de los organizadores pero fue desestimada porque suponía un mayor esfuerzo, reinventar la Feria como un concepto, empezar de cero, avanzar en una dirección totalmente diferente.
Probablemente al amparo de la ley no traspasaron ninguna norma, pero en la opinión pública sobrepasaron una linea de la cual es difícil volver.
¿Qué se debe hacer entonces? Es fácil realizar críticas, estas fluyen con naturalidad pero que alternativa se puede sacar de todo este escenario. La Feria no establece lazos hacia el exterior, no atrae, no invita, no se vincula. Se debe dar un paso para poner a los empresarios y emprendedores locales en contacto con financiadores, fondos de inversión, caza talentos de empresas multinacionales, representantes de embajadas y misiones diplomáticas. Una buena estrategia de networking que establezca hilos conductores que vivan más allá de los 10 días de Feria, ¿por qué se busca llenar taquillas cuando lo que necesita esta ciudad son ideas novedosas, innovadoras, oradores de primer nivel que nos muestren que el mundo en el que vivíamos, cambio y lo sigue haciendo aceleradamente.
Lo ostentoso de los resultados de taquilla de hoy se compensan con los cimientos forjados en un tejido empresarial moderno, competitivo inserto en cadenas productivas fuera de nuestras fronteras. Que los próximos años no estemos importando artistas para ocupar tarimas sino exportemos oradores que cuenten como se forjaron prácticamente de la nada en pocos años, casos de éxito empresarial, visionarios que tuvieron en la Feria su primer gran momento.
El cambio de paradigma es inevitable, la pregunta que debemos hacernos es ¿qué es lo suficientemente importante que impide que abandonen su visión y se abran a una alternativa distinta? ¿Hay algún interés que se encuentra en juego que involucre a los empresarios y la organización de la Feria?
Sus acciones dan a entender que sí.
- (*) LOS TEXTOS PUBLICADOS EN ESTE ESPACIO DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN SON DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES Y NO COMPROMETEN LA LÍNEA EDITORIAL LIBERAL Y CONSERVADORA DE VISOR21


