El delirante senador suplente Nilton Condori, reapareció este lunes en la Asamblea Legislativa, tras confirmar que no tiene una orden de aprehensión activa en su contra, y criticó la abrogación de la Ley 1341 que reglamenta los estados de excepción, calificando a sus colegas legisladores como “sanguinarios” que abrieron las puertas para que el Gobierno cometa un “genocidio y etnocidio”.
Condori, una de las cabezas de las movilizaciones que llevan 25 días de bloqueos, marchas y asfixia económica sobre todo en La Paz, dijo con sorna que estuvo “sembrando chuño” en su pueblo y no se escapó, porque los “líderes aymaras” no se escapan y solo huyen los “extranjeros”, en referencia a los expresidentes bolivianos Víctor Paz Estenssoro, Gonzalo Sánchez de Lozada, Jaime Paz Zamora hasta al alcalde cochabambino Manfred Reyes Villa.
Sobre la abrogación de la Ley 1341 por parte del Senado ayer, en sesión realizada en Sucre, Condori arremetió: “Yo diría que son sanguinarios senadores que han aprobado ayer, porque están haciendo crimen legalizado”. Añadió que con la eliminación de esa norma que reglamenta los estados de excepción, se cometerá un “genocidio y etnocidio contra el pueblo humilde”, mediante el desplazamiento de la Policía y Fuerzas Armadas.
La norma pasó a Diputados y se prevé su tratamiento mañana en sesión plenaria.
El senador de tendencia racial y radical, que llama delincuentes a todos los senadores y diputados que no son aymaras o quechuas, dijo que los conflictos continuarán activos si el Gobierno no llama al diálogo y deja de llamar vándalos y criminales a los marchistas, incluso se ofreció a ser mediador solo si el Ejecutivo muestra voluntad de solucionar la crisis.
Consultado sobre sus dichos anteriores, Condori negó haber pedido la renuncia del presidente Rodrigo Paz y atribuyó esa exigencia “al pueblo” en el cabildo de El Alto al inicio de este mes. También dijo que jamás pidió que la Asamblea Legislativa se cierre, solo que deben disminuir sus salarios a Bs 10 mil para titulares y Bs 3.500 para suplentes.
Finalmente, el senador suplente pidió que se deje sin efecto la orden de aprehensión contra el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, porque aquel “no hizo nada” y ese ente sindical representa a “cinco millones de bolivianos”.


